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Chile

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Confesiones

NUEVAS CONFESIONES

Who knows what evil lurks in the hearts of men ? : The social movements !.

SITUACIONISMO  LIBERTARIO

A veces cuando pisamos los territorios del pasado, nos traiciona el enemigo interior que todos llevamos agazapados en la memoria profunda, ese que llega a la conciencia desfigurado por la pátina del tiempo y, la obsesión por el ajuste de cuentas de los que detestamos el país donde nacimos y abandonamos para siempre sin volver la vista, dejando los dos dinares para el “ Barquero de la muerte”, ese que nos cruzará a la otra orilla de la vida.

Así como Ruben Dario, quién encontró su verdadera patria en la literatura.

BREVE RESEÑA

Todas las revoluciones llevan en su pecado original el embrión de su propio final, fagocitando a sus hijos como Saturno.

La llamada Revolución Nacional, allá por los cincuenta del siglo pasado, se financió apoderándose de los bienes primero, de la mineria industrial, para mal administrarla y finalmente quebrarla.

Y luego, requisó las tierras de labranza de la incipiente agroindustria con la llamada : Reforma Agraria. Despojando de sus tierras a sus propietarios.

Estos predios entregados a sus masas campesinas, serían convertidas en eriales deserticos y minifundios en menos de una década.

La Revolución Nacional para ese entonces, ya había fracasado. Más sus gestores no se daban por enterados, enrocados como estaban en los castillos de arena de su poder.

En ambas situaciones, mi famila fue afectada por las “tomas” de la Revolución Nacional.

TIEMPOS DE DISCORDIA

Era un tiempo violento en una sociedad perdida en los páramos del olvido.

Eran etapas de violencia donde mandaban los testaferros de la Revolución Nacional.

En esos periodos de violencia concertada, un sindicato minero pretendió imponer su alcalde en el poder edil en una ciudad perdida en la altipampa. El nominado por las masas mineras era un cacique sindical conocido con el nominativo de : El Marto.

Un sujeto hecho a medida de las épocas violentas que corrian con los vientos de la cordillera.

En tales circunstancias de imposiciones autoritarias, un colectivo de prósperos industriales y hombres de negocios de la provincia, usaron su influencia a la cabeza de mi señor padre (QEPD) para proponer y nombrar a un ciudadano letrado y decente a la alcaldia de nombre Juan de Dios Martinez.

Se realizó el nombramiento de la autorida Edil como estaba establecido por la ley.

Más, las huestes sindicales mineras, no quedaron satisfechas y juraron tomar la venganza en la primera oportunidad que se les presentara.

Esta llegó como la llamada del diablo, los mineros tomaron la ciudad al tronar de sus dinamitas y se instalaron en los predios de su plaza declarándose en huelga.

El régimen nacional, no tardó en apoyarles. Persiguió a los patricios civicos y, en menos de lo que canta un gallo, sus representantes con mi padre a la cabeza fueron encarcelados por una orden del fiscal Alcalá, un funcionario a órdenes del gobierno.

CONFESIÓN – E

SICARIOS

Corrian los años cincuenta y la Revolución Nacional imponía su poder a todo y a todos, se creia eterna y única.

Por aquel entonces ellos vivian en una de las casas residenciales de su familia paterna. Una casona señorial del siglo XVIII en avenida Ayllón.

La entrada la configuraba un portón grande tallado en gruesa madera de roble reforzado con capoteras de bronce. -Por ahí entraban en otros tiempos carrozas tiradas por percherones -, les decian.

El patio era henorme, conventual, como el de una abadía de provincias, largo y empedrado, con una fuente andaluza al medio de piedra labrada y siempre seca.

Al fondo había otro patio trasero que era una especie de corral, donde se criaban aves y estaban los mingitorios.

Sin embargo, lo que él guarda con porfia compulsiva en la memoria selectiva de su lejana infancia, es el henorme enfarolado, larguisimo como un muro de cuarzo o, un panal infinito adoquinado de vidrios esmerilados, encuadrados en marcos romboidales como un gran tablero de juego.

Ese enfarolado cobijaba la sala de estar, el comedor y el escritorio de su padre.

Los dormitorios colindaban con la parte posterior, asi como el cuarto de juguetes donde solian reunirse con los primos.

Y que luego sería el cuarto de estudios, desde cuando dejaron de ir a la escuela y venía el profesor Mayer a darles clases privadas.

A partir de ese momento, de las lecciones privadas, – por seguridad- fué el escueto comentario de la madre. La casona le pareció muy gótica, misteriosa, tétrica, por lo grande y silenciosa, donde solo llegaron a habitar : la madre, su hermano menor y él.

Su padre, desapareció de la noche a la mañana, solo les dijeron que partió en un largo viaje de negocios y que volvería en cualquier momento.

Correría mucha agua bajo los puentes para que andando el tiempo, él se enterase que en ese entonces, su padre y otros como él, purgaban en la carcel de la provincia el delito de ser disidentes de la Revolución Nacional.

Algunas tardes al irse la mujer del servicio doméstico, aparecian otras mujeres elegantes, tristes y compungidas, vestidas de negro como las hijas de Bernarda Alba.

Entonces, la madre les enviaba al patio trasero a jugar con las aves y con permiso de revolcarse en el pasto.

Èl sospechaba que la madre no quería que escuche lo que ella conversaba con las mujeres vestidas de negro.

Quienes tambien, se enteraría por boca de los primos, eran esposas y hermanas de los perseguidos y encarcelados como su padre.

Èl sentia como suyo el sufrimiento callado y estoico de la madre.

Sufrimiento solitario porque ella no podia contar con el consuelo de los suyos, tambien despojados por la Revolución, menos con los parientes de su padre, igual de resabiados y con quienes se llevaba muy mal.

Hasta que una tarde jugando con los primos, estos que todo lo escuchaban y todo lo sabían, le dijeron a boca de jarro : El gobierno a mandado a dos hombres para que maten a tu padre !.

Èl no supo que creer, si era parte del juego o una broma pesada.

-Que dicen -se desesperó- cuales hombres ?.

-Dos -dijeron los primos-, son los sicarios que quieren matar al tio Raúl.

Al verle descompuesto con la noticia, los primos optaron por despedirse y salir de la casa en desbandada.

Èl corrió al regazo de la madre y le contó lo sucedido. La madre le preguntó : -Quien te dijo ? . . . -Cual de ellos ?. volvió a preguntar.

Al no recibir su respuesta, le dió un tortazo -cual de ellos ?- dijo otra vez.

Èl rompió a llorar : – Todos- dijo- todos los primos saben que vendran dos sicarios a matar a mi padre !.

La madre ya no pudo contenerse y tambien se puso a llorar.

-Sí !- le confesó abrazándole. -Son esos que hace unos dias atrás se asomaron al portón a merodear la casa, lo recuerdas ?.

Evidente, haciendo un esfuerzo recordó aquella tarde cuando dos sujetos mal encarados, dos foráneos canallas golpearon el portón y sin pedir permiso a la mujer del servicio, se asomaron a husmear el enfarolado con descaro.

La madre, al oir los gritos de la mujer del servicio, salió al patio encorajinada, con rabia y decisión empuñando el viejo Mauser del abuelo Esmeraldo, los canallas al ver el arma dieron media vuelta y huyeron.

-Esos son los jerifaltes del juez Alcalá-. Comentó la madre.

A partir de ese momento, todas la noches venía algun pariente a acompañarles, venía con miedo, todos tenían miedo. Era el tiempo del miedo a la Revolución Nacional.

Hasta que una mañana le despertó la voz, esa voz conocida que era la de su padre conversando con la madre, se levantó pronto y salió al enfarolado.

No podia creer, ahí estaba su padre en camiseta, le pareció muy delgado y con el rostro barbado que se lo untaba con la espuma de afeitar.

Al verle, no pudo contenerse y corrió a abrazarle.

-Papá, papá cuando has llegado ?, no te han matado ?, verdad que no te han matado ?.

Su padre le levantó en vilo, le besó enbadurnandole con la espuma de afeitar y le enfocó con su mirada penetrante de buitre leonado.

-Pero que dices ?. Quien me tiene que matar ?.

-Esos que mandó el gobierno -dijo él- los sicarios !.

Su padre volvió a besarle.

-No llores, escúchame bien -dijolé-, los que van a matar a tu padre, todavía no han nacido.

Diciendo esto le pasó al regazo de su madre y acabó de rasurarse ante la atenta mirada de él, que nunca más veria a su prigenitor así, barbado y absoluto.

No bien acabó su aseo personal, él saltó de las faldas de la madre y cogiendo la maquinilla de rasurar se la pasó por la mejilla, como vió hacer a su progenitor, al ver la sangre correr por su pómulo cortado, exclamó : – Es que yo no quiero que los sicarios maten a mi papá !.

La madre asustada le quitó la maquinilla y a punto estubo de darle un tortazo.

El padre reia -no dejalo, deja que aprenda a ser hombre como su padre- senteció.

Su padre murio a los 87 años, realizado como un próspero industrial, rodeado de los hijos de su segundo matrimonio. Los primogénitos y los nietos no estaban, vivian en la tierra del exilio.

La Revolución Nacional ya no existia, había nacido muerta. Solo quedó un malsano rescoldo que surgiría en el siglo posterior con los carroñeros de la historia.

CONFESIÓN – F

El Alcalde Sagasta.

Volvió por última vez a la vieja provincia donde pasó parte de su infancia, lo hizo a invitación de los primos.

Volvió a recoger sus pasos perdidos, a tomar las últimas constantes de aquel tramo en el anden de su vida.

Los primos, tambien yá adultos y profesionales como él, planificaron en la agenda de la despedida, una entrevista con uno de los entrañables amigos de su padre, que en aquel entonces se desempeñaba como Alcalde de la ciudad, el Sr. Antony Sagasta.

-El turco Sagasta fué uno de los íntimos del circulo social del tio Raúl en tiempos de la Revolución Nacional- le dijeron.

Èl recordó con estremecimiento como en las brumas del pasado ese territorio tenebroso, donde se sentía como el pan de cada día : el miedo, las sombras y la muerte misma. Ese fantasma frio, sesgado, ríspido, soplando en sus recuerdos de infancia.

Después de las presentaciones y los saludos de rigor, el Alcalde Sagasta inició un largo monólogo que concluiria en el momento de la despedida definitiva en esa oficina pública -teatro y motivo de vendetas en el siglo pasado- en esa ciudad salinizada de litio y olvidada de Dios hasta nunca jamás.

Luego de haberles invitado a degustar sendas copas de San Remo -este que tengo es auténtico, hoy hay puras falsificaciones- dijo.

-Salud ! por la deferencia que me hace el hijo de mi amigo Raúl al visitarme desde las europas !.

-Sí ! – prosigió, sentandose cómodo y orondo en su sillón muelle de magnífico cuero pulido de autoridad Edil.

“ Fuimos muy amigos con tu papá desde la infancia. Nuestros padres habían muerto a concecuencia de la guerra del Chaco.

Y, tambien de esa guerra vinieron esas ideas, que no eran ni socialistas, ni comunistas. Era peronismo puro de la época, nacionalismo a ultranza, sectario, dogmático, destructivo.

Los intelectuales de verdad eran otros, quizas los troscos o los anarquistas, pero eran pocos e irrelevantes.

Lo que tenía la Revolución Nacional como bagaje ideológico, fue más que todo la revancha y la envidia, como siempre en este país.

Tu papá se fue a estudiar a Antofagasta y cuando volvió ya estaba todo consumado, les habían quitado La Querenciana y las tierras que la colindaban. Tu tio abuelo, logró salvar a duras penas lo que pudo y reciclarlo en negocios rentables, lo que tu padre pasó a administrar con buen tino. Porque el Raulito fue, entre otras cosas, un lince para los negocios.

Además, aquí no había futuro para un egresado en química industrial, como fue tu padre, eso era para sociedades desarrolladas.

-Salucita ?- y brindaron otro buchito de San Remo.

El problema que tubo tu familia es que tenía mucho dinero, sabían como ganarlo, y les faltaba tiempo y lugar para gastarlo sin que los otros se enteraran.

Entonces, al margen de las diferencias políticas con el régimen, que las tenian, fue más que todo : la envidia de todos los seguidores de la Revolución.

Sus mayorias lo querian todo sin sudarlo, querian quitando al que lo había sudado y ganado honradamente.

Ademas, el Raulito tenía otra idea de la democracia, más amplia y participativa. En Chile había conocido a Uzquiano de la Vega y compartia sus principios, nosotros nos adherimos a ellos y pagamos las concecuencias.

El Alcalde Sagasta, hizo una pausa y paseó su mirada evocadora a travéz de la ventana abierta a la avenida y, parece que evocó los tiempos de violencia.

Los mineros quisieron imponer su Alcalde a sangre y fuego -volvió a hurgar en el pasado-. Propusieron a uno de sus caciques, esa época fue la del caciquismo en toda la regla. Su candidato el Martiriano Chavez, el Marto le decían, era un hombre cerril, sin ninguna preparación para conducir la Alcaldia, un especialista en sindicatos verticales.

Nosotros propusimos a Juan de Dios, un hombre sensato y culto, de oficio: tenedor de libros, además de independiente.

Tu papá se empleó a fondo para que el elegido fuera Juan, como así fue.

Los mineros no quedaron satisfechos y propiciaron la represión del régimen a los cívicos de aquel entonces, algunos salieron al exilio, otros caimos en prisión.

Como el fin del gobierno y sus sindicatos era atemorizar a la población, trajeron a dos matones, del Chimoré decian. Eran dos pistoleros que se pavoneaban por las calles a la luz del día haciendo correr el rumor de que les meterian bala a los disidentes.

No fueron a más, ante el desprecio de la población en su totalidad, un día desaparecieron sin dejar huella, como una mala sombra.

Èl, nuevamente sintió el estremecimiento de su pasada infancia -los sicarios- pensó, y le vino a la mente el libro de Gabo: La Mala Hora, en las épocas de plomo cuando se conjugaban en un mismo instante: el tiempo de vivir y el tiempo de morir.

El Alcalde, tambien parece que salió del embrujo de los recuerdos duros, los amargos, esos que marcan una vida.

-Bueno salud no ?- levantó su San Remo y se le dibujó una sonrisa.

“El Raulito vino de Chile con otras ideas, allí  aprendió que un país se construye fabricando. En un acampado inmenso que tenían, la casa del canto, instaló su fábrica y fabricó de todo y para todo.

Fue uno de esos hombres que se encontraban en una posición privilegiada y, por lo mismo se la jugaba buscando algo diferente y no tenía miedo a fracasar, donde los demás no nos atreviamos ha hacerlo. Ni siquiera su tio, su socio capitalista.

Trajo de Arica las primeras motos Vespa, todo un acontecimiento para la época.

Y claro está, le gustaba la buena vida, la buena meza, la parranda completa.

Era un Bon Vivant ! así dicen por las europas no ?.

Nos dábamos una farras de florilegio bohemio, empezábamos con tragos largos en la Frontera, continuábamos en el Palermo o el Royal Club y, terminábamos con las “chicas” de Las Palmeras, niñas les decían en aquel entonces.

Se le iluminó el rostro como evocando la risitas facilonas, los meneitos calientes, los toqueteos furtivos bajo las faldas cortas y las falsas caricias en las fiestas báquicas del “naiclú” Las Palmeras.

-Há el Raulito, a veces abusando de su magnanimidad contrataba el local solo para  sus amigos, hacia cerrar Las Palmeras, ningún cliente se aceptaba por esa noche : el local, los tragos, la música y las “percantas” solo eran para el disfrute de los amigos, que caray !.

Como despertando de un sueño del pasado propuso -seguimos brindando por los buenos tiempos ?.

El San Remo ya había cumplido su prometido y estaba en punto muerto. Llegado fue el momento dificil de la despedida.

Se agradecieron y abrazaron mutuamente.

El Alcalde Sagasta, se quedaba en la soledad de su labor administrativa de provincia. Había en sus pupilas una agonía por la nostálgia y, una determinación eufórica por el deber en esa oficina pública, otrora lugar de discordias en las épocas del odio institucionalizado desde el poder.

-Ojalá el Raulito pudiera enterarse que por fin uno de los suyos llegó a esta Alcaldia, como fue su más caro deseo- sentenció.

Levantó la mano para indicar el adiós. Como un Quijote ennoblecido por sus recuerdos, confundido con los molinos de viento del crepúsculo de la vida.

Porqué él bién lo sabía: La soledad siempre está poblada de los fantasmas del pasado.

CONFESIÓN – G

CRÓNICAS  DE  PUDAHUEL

L O S     I S I D O R O S

La cosa empezó cuando uno que se hacía llamar Patoruzo y fungia como jefe de “ ellos “, me entregó la carta de mi familia abierta -censurada o mejor : violada-. Los dólares que me enviaban tambien me los dió cambiados en montones de escudos chilenos, sin mi autorización.

Este vil sujeto con esa su actitud abusiva, me dió el pretexto para dejar ese antro de sus secuaces que llamaban : cuartel general.

Inmediatamente fui a arrendar una pieza doble (no había simple) en la Residencia de Estudiantes de Echaurren y Grajales en el verano santiaguino del 73.

Pagué por adelantado de tres meses, tenía que invertir ese dinero lo más pronto posible, los escudos chilenos de aquella época se devaluaban día que pasaba o mejor, hora que pasaba.

Una vez instalado en la Residencial, me fuí a renovar el “ropero” con tenidas de verano en las boutiques de pasaje San Diego y Lóndres.

Hice buenas migas con uno de los mejores amigos rescatables de la caterva del Patoruzo conocido como : el gringo. Èl estudiaba económicas y este servidor sociología en la U. de Santiago.

A partir de nuestros atuendos modernos, maneras desenvueltas y actitudes de estudiantes beatnik, en la Residencial nos pusieron el apelativo de : Los Isidoros.

En parangón al tarambana sobrino del coronel Cañones de una serie argentina.

A partir de ahí, la vida fue más llevadera en la movida estudiantil universitaria del verano loco del 73.

Fue : “El verano de la Sra. Forbes” como dijera Gabo.

TRIBULACIONES  ASIDÓRICAS

Las lolas del Parque Cousinho .-

Fue un viernes cualquiera en las peñas populares de aquel entonces :

El pueblo unido jamás será vencido.

Se festejaba con empanadas, tintoco y cueca : Viva el proceso poñor !. Viva Chile mierda !. Se alegraba la gayada.

Los Isidoros llegaron “copeteados” como siempre. Ya se habían tumbado un par de pisco sauer dobles en la Sede Social de los Carabineros, como siempre.

El local estaba a rebozar en la peña El Chancho con Chaleco del Parque Cousinho de la  avenida Blanco Encalada.

Al entrar las vieron, estaban las dos solas, hermosamente afrecidas, con ojos inquietantes y oteadores, casi ruzias con los cabellos agitanados en hondas largas, ivan vestidas a la moda beatnik con atuendos más bien baratos y no por ello menos elegantes.

Los Isidoros envalentonados por los dos sauer dobles, se les acercaron con descaro. Ivan exesivamente trajeados con clásicas tenidas inglesas.

-Hola flaquitas, bailamos ? preguntaron.

Ellas les sostuvieron la mirada, les tasaron con ojos avezados de expertas desde los pelos largos a los calzados de ante, se cruzaron una mirada de contraseña y aceptaron : Ya po !.

Bailaron un par de piezas copuchando lo de rutina. Bricaron con Los Jaivas -Todos Juntos-.

-Que somos universitarios, que vivimos en avenida España, que somos extranjeros, bah.

Ellas se explicaron : -Que somos primas, que estamos acabando el liceo, que vivimos en . . . Vivaceta, bueno no tan lejos . . . ahí mismo.

( Son pobladoras, mal pensaron Los Isidoros, pero estan rebuenas las lolas ).

Se hicieron las presentaciones : -Y como se llaman las lolitas ?.

-Yo ? lola A, y mi prima lola B ji ji, tenís un Laki flaco ?.

-Y Uds. como se llaman :- Bueno yo Isidoro A y este Isidoro B.

Sin darles tiempo al asombro les atosigaron con preguntas :

-Estan solas lolas ?, quieren tomar algo ?.

-Sí- dijeron- una bebida no ?.

-No quieren algo mejor ?, un combinado ?, buscamos una meza ?, nos sentamos ?.

-Es que no estamos solas -replicaron- estee, estamos con un primo y su mujer.

-Donde comen dos comen cuatro je je.

-Vengan los primos hacemos una meza familiar je je.

El primo y su mujer ya eran más proletas, se notaba la procedencia de la población.

-Ya esta bien no ?, bienvenidos, somos compañeros.

-Oiga mozo ponganos unos combinados, empanadas y un Concha y Toro, por favor.

-Hoy nos farrearemos el proceso je je.

Comieron, bebieron, bailaron y pololearon muy chévere.

-Los isidoros ! que simpáticos, que cabayeros, que exquisitos chiquiyos- copuchaban las lolas.

Ellos vanidosos : -Donde hay ruido ?, marchando, marchando je je.

-Oiga mozo, ponganos otros combinados, por favor.

-Estudian en la U. de Chile, que regio !- bacilaban las lolas.

-Nos gusta pololear con los de la U. de Chile.

-Porqué ?.

-Porque son macanudos, encachados, son cuáticos y medio upelientos ji ji.

-No nos gustan los de La Católica ji ji.

-Porqué ?.

-Huy ! son fomes, son siúticos y medio momiachos no ? ji ji.

A las tantas de la madrugada y ya cerrando la peña, los Isidoros propusieron :

-Vamos al departamento a continuar el cahuín, tenemos aguardiente, pisco y buena música, que dicen ha ?.

-Regio -dijeron las lolas- con los Isidoros vamos al fin del mundo ji ji.

Se instalaron en el penhuose de avenida España, se pusieron cómodos, los invitados miraban el piso con asombro. A insistencia de los Isidoros se despojaron de las parcas y las blusas, andando la noche deambularian por la “partuza” solo con las braguitas.

Se inció el cahuín, bebieron aguardiente, cantaron, bailaron, aparecieron unos “pericos” se los pitearon y, pololearon a fondo, un descueve !.

De pronto ! PLOP ! a los Isidoros se les borró la pelicula.

El Isidoro B despertó arrebatado por los gritos del Isidoro A.

-No puede ser, no puede ser, nos han cogoteado !.

Con la cabeza pesada y vagos recuerdos de la víspera, el Isidoro B vió el espectáculo de un campo de batalla : vasos por todas partes, restos del fiestón, olor a mariguana y silencio.

El Isidoro A, con lo mismo : -Nos han cogoteado !.

Entonces el Isidoro B se dió por enterado. No había el equipo de música, los discos, la lámpara de pedestal, los dos cuadros copiados de Dalí, la tostadora, la cafetera, tampoco el teléfono, y la puerta principal estaba totalmente abierta.

Así, quien quiera que sea podía haber entrado y desmantelado la sala.

-Sí -se recuperó de la borrachera- nos han cogoteado !.

Entre las copas vacias reparó en una pintada con el color carmesí de lápiz labial y todavia con aguardiente. Cogió la copa, la olfateó, sintió la misma fragancia de los labios que en la víspera en el momento sublime del amor le susurraron al oido : “mi guachito, mi guachito, mi perrito choco”.

Esos labios que besó untandose de baba le llamaban a probar el aguardiente para saber si conservaba el sabor de la boca de la lola. Que asco, solo era agua. Las lolas bebieron agua.

Isidoro A -gimió- anoche los únicos que nos mamamos fuimos los Isidoros, los otros tomaron agua !.

-Agua ? . . . estas seguro ? . . . H2O ?.

Exclamó el Isidoro A y pegó un grito. “ H a a a a a a !.

-Mierda ! los documentos, el dinero !.

Los Isidoros entraron ruados al dormitorio a levantar el falso plafond del cielo raso. Ahí estaba la caja de madera, intacta.

Jolines !, la abrieron : los papeles, el dinero, todo conforme.

Los Isidoros contaron y recontaron el dinero, los papeles, todo completo.

(Me cago en Dios pensaron).

Se miraron y se cagaron de la risa.

-Anoche nos farreamos el proceso- dijeron.

-Las cosas de la sala seguro que las encontramos en el mercado Persa.

-Y las volvemos a comprar je je.

-Bueno -dijeron- vamos a La Vega a curar la caña mala con un curanto con chapalele.

-Y no más lolas del Parque Cousinho.

Sí ! -dijeron los tarambanas- mejor con lolas de Providencia je je je.

Al salir se encontraron con Juancalos y Tito Piantanida de la Residencial, les contaron su historia. En vez de tenerles pena se cagaron de la risa.

-Quien les manda a andar de lachos huehuón – les dijeron.

Los Isidoros Plop !.

Oigan Isidoros Cañones -soltaron a manera de consuelo- agradezcan que el primo choro no les bajó los pantalones y les hecho una cachita, huehuonooos ! jua jua jua.

Los Isidoros otra vez : PLOP !

Movida santiaguina del 73.

CONFESIÓN – H

PLACE  SAINT- MICHEL

El Parador Latino  Mayo-74

Yá en Hamburgo nos dijeron :

-Sí queréis encontrar en París a los últimos “vanguardistas situacionistas”.

Esos, los de la cultura, las ideas y la última movida de este siglo (XX).

Esos, los espontáneos, los volátiles, los siempre cuatro gatos libertarios.

Esos, los que generan afecto al amor, a sentimientos contrariados y sensaciones de libertad de pensamiento y acción.

Los que no necesitan ser enmarcados ni pintarrajeados en las paredes de la masa boba, la base, la canalla, la purriela bárbara, la militancia disciplinada.

Los que crean arte y conciencia sin hogar, sin patria, sin frontera y sin bandera.

A esos, los encontraréis ahí mismo a tiro de piedra del café La Bola de Oro, en el mero centro de París.

-Y como llegamos a La Bola de Oro en el mero centro de París- dijimos mostrando el mapa de París.

-A esos lugares de París, no se va con mapas, eso es para turistas- nos respondieron.

-A los lugares de la movida situacionista de París, se va como los navegantes en el mar, siguiendo el curso de las constelaciones.

Que sí la Osa Mayor: a Pigalle. Que sí las Tres Marias: a Mont Martré. Que si la Cruz del Sur: a Le Bastille. Que sí la Estrella de Orión, voila !: La Place de Saint-Michel (cerca de la Bola de Oro).

De manera que siguiendo la constelación de Orión, atravezamos boulevares imaginarios de romanticismo y, “places” de floresta a la recherché que se fracturaban en vivencias bohemias de amaneceres y atardececeres de un todo cósmico.

Cruzamos el camposanto de Montparnasse, donde descansan los grandes de las letras bajo sus mármoles eternos, desde el ilustrado y aristócrata filósofo Condorcet al serrano y plebeyo poeta Vallejo.

Ahí estaba le Place Sant-Michel, donde todas las tardes se daban cita convocados por los últimos pálpitos del mayo del 68, toda una marea de gente joven y no tan.

Eran las tribus urbanitas que por la mañana habían escuchado a los filósofos del momento en : Vicennes, el Colegio Francia, Nanterre, la Escuela de estudios Respil, la Sorbone y otras instituciones, bebediendo de sus fuentes originales el pensamiento moderno y, tambien para garantizar la tarjeta del comedor universitario y así poder almorzar barato y abundante.

Estaban como no? : los iluminados, los exilados de las guerras, los profesores, los drogatas, las almas en pena, las mujeres de la vida, los transterrados, los inventores del futuro, los directores de museos, los galeristas, los especialistas en ética y estética y muchos más. Discutiendo apasionadamente sobre los principios dialécticos con profundidades basadas en su supina ignorancia sobre los mismos principios dialécticos.

Todos motivados por el show continuado que empezaba a las dos de la tarde.

Ahi podiamos encontrarnos con seguridad con los últimos vanguardistas situacionistas convertidos en esos instantes del atardecer en mitos de la juventud de los 60 a los 70.

Ese sería el sitio donde nos sentábamos todas las santas tardes a departir el solaz de la movida situacionista.

No había pausa, el guión era continuado. De pronto aparecian dos gaiteros celtas; o un trio de andaluzes y sus cantes jondos; o los Hare Chistnas; o los roqueros tipo Rollings; o los arpegios de un violin gypsi; o el bronco lamento de un saxofón del  Bronx buscando el ritmo del jazz, hasta un acordeón perdulario con aires del Tyrol.

Una tarde cualquiera, se apareció un “titicaco andino”, dijeron que vivia en su auto y guardaba sus bártulos en la maletera, sacó de la misma unos ponchos y sus instrumentos de viento, con otros coetáneos soplaron el Cóndor Pasa, luego y con el descaro del “gorreador” dijeron : Ahora la bolsa pasa. Mendigaron la “calderilla” y partieron a sus chabolas de las afueras de París.

Así, pasamos el verano del 74, nuestro primer verano europeo. Entre conferencias sabihondas, el comedor universitario, las convivencias situacionistas en Chatenay Malabrie y La Place de Sant – Michel.

A tiro de piedra de La Bola de Oro, bajo la constelación de la estrella de Orión.

España  1814

Vivan las caenas !.  Mueran los libros !.

Bociferaba la turba. el populacho, la caterva.

Llegaba al trono ibérico el absolutista Fernando VII -El Deseado-. Partían los últimos afrancesados, los últimos ilustrados y con ellos las ideas republicanas.

El  27 – S  que CATALUNYA nos devuelva la esperanza. La certeza, nunca la perdimos.

VISCA  CATALUNYA  LLIURE !.

RICARDO  RAUL  CAUTHIN  ARAMAYO-FLOREZ

Balneario de Spinho – Portugal  verano  2015

C O N F E S I O N E S S I T U A C I O N I S T A S

desde la JANELA (ventana)

A la memoria de Carmen.
Il est cinq hevres, París s´eveille

Lectores de Apatridia .-
Inauguramos un nuevo espacio en nuestro blog con la intención de relatar en corto las confesiones puntuales vividas en estas últimas décadas de anarquismo situacionista.
Lo hacemos con la certeza cada vez más cierta de conciderarnos con todo derecho los auténticos herederos de las barricadas del mayo parisino del 68.

MAYO DEL 68 .- Germain-des-Pres, Le Quartier Latin, Le Bastille, Le Place de Saint Michell, Nantere, La Sorbone: París ardía !.
La formidable revuelta estudiantil que convulsionó al mundo occidental a ambos lados del “charco”.

El amanecer parisino que iba a hechar por la borda de la historia las tesis acartonadas, rígidas y dogmáticas, desde el manifiesto comunista al librito rojo de Mao, escritos ambos solo para sectas de eunucos disciplinados.
O el folletín: La historia me absolverá. Disquisición narcisista de un megalomano con aires de liberador caribeño, hasta el lamento triste de orfandad del diario del Ché.

En las barricadas del mayo parisino, nadie tenía sueño o todos estaban despiertos, soñando que despertaban de años de vida plana y cretinamente burguesa, para sacudirse el polvo de conformidad de una sociedad anquilosada en sus reflejos peristálticos de satisfacción y sobre calorias.

Y por lo mismo, se cantaba a Jacques Dutronc como una definición que brindaba la vida y que duraría lo justo para despertar la conciencia del gigante dormido de la juventud estudiantil mundial, hantes que llegue el momento de la congestión.
El 68, una nueva tesis ácrata se habría paso e inspiraba la formidable movilización estudiantil en las jornadas del mayo parisino, como heredero de la Comuna de París.

Era el : PENSAMIENTO SITUACIONISTA LIBERTARIO en la voz de uno de sus teóricos : GUY DEBORD.
-El revolucionario no obedece a nadie más que a si mismo-.

De modo que, las barricadas del 68 fué el momento largamente esperado para dar a conocer el pensamiento de la anarquía situacionista.
Fué el instante de gloria de los ácratas filósofos, pintores, artistas, conferencistas, escritores, escultores, cantores, bailadores. etc. Los últimos ilustrados de la década de la gauche divine, codo a codo, mano a mano con los estudiantes rebeldes.
Muy lejos de los otros “los ladrilleros” que tambien se reclamaban anarquistas.

En las asambleas libertarias se escuchaban a pensadores como: Proust, Barthés, Pere, Sollers, Semprúm, Malraux, Sartre, Nietzsche, Mallarmé, Hölderling. A los clásicos: Bakounin, Monchal, Perron, Fanelli, Mraczkowski, M. Yourcenar, R. Luxemburgo, S. de Beaouvoir o los góticos: Roussel, Jarry, Artaud y, porqué no ? : Sade (nuestro mentor) y Rimbaud (nuestro alter ego).

Y tambien la confesión cándida de las “mesdemoiselles” del comedor universitario : “Anoche en las barricadas de Place de Forstenberg . . . . . . . Perdí mi virginidad, soy libre !”, la vie en rose !.

Queridos lectores de Apatridia
En todos los relatos cortos de estas confesiones que tambien son memoria histórica, seguiremos exponiendo los alcances del pensamiento situacionista libertario como inspiración rebelde de los ilustrados del mundo.
Seguiremos confesando nuestro pecado : el haber matado al amor por activa y por pasiva.
Por lo mismo proponemos en esta primera entrega los siguientes temas :

C O N F E S I Ó N A

El ADIOS . . . . . a las armas 1968 .- (de Papi Hé).

En algún sitio del largo Macondo americano hubo una vez una república, cuyo nombre hace tiempo elvidé y borré sus contornos en el imaginario de mis recuerdos ( como hizo la Reina de Inglaterra allá por los 1868) para ya no dibujarlos más por el resto de los dias que me quedan de vida.

Tan solo guardo en el rincón de la memoria selectiva, una ciudad arbolada de provincias con aires de ser culta y moderna, como serían los villages towns de clase media en las periferias del San Francisco californiano.
En ese entorno de jolgorio contestatario que por ese entonces se decia : Nueva Ola, solíamos juntarnos los rebeldes de aquella época en torno a un club de motociclistas.
Comentábamos lecturas precoses y nos importaba todo lo que estaba pasando en París y, queriamos arreglar el mundo.

Vana pretención la nuestra, porque apenas eramos cuatro gatos. Sí, cuatro gatos con aires de anarquismo situacionista, según nos enterábamos de lo que se hacía y decía en las barricadas del mayo parisino.
Nuestras tertulias supuestamente “intelectualoides” las haciamos en los cafés, los bares de moda y la piscina privada de uno del grupo, Pepote Vera.
Hasta ahí todo hubiera ido sin mayores concecuencias, sino se nos ocurre la feliz o mejor infeliz idea de trasladar nuestras “inquietudes anarco situacionistas” a las discuciones del liceo de estudiantes.

Empezamos bien, al ser distintos al típico líder tercermundista : malhablado, grandote, matón.
Llamó la atención nuestras poses desgarbadas, limpias, frágiles, y nuestro mensaje de ideas nuevas, frescas, alejadas de los arrebatos de soflama de callejón.
Total que ganamos la directiva del liceo a las primeras de cambio con una facilidad bastante sospechosa para ser unos principiantes. Y, tuvimos los primeros roces con el director, quién deceaba una directiva docil a su exesiva autoridad.
En el interín el liceo cambió de estatuto, pasó de ser privado y selectivo, a fiscalizar gratuitamente los cursos del ciclo intermedio.

De todas maneras, ganamos las elecciones por segunda vez concecutiva sin atenuantes, además yo tuve un accidente organizando la acampada del liceo, eso ayudó a nuestra reelección, en cambio las relaciones con el director fueron de mal a peor. Su formación patriarcal de hombre de derechas muy ligado a los dictadores militares, se avenía muy mal con esos “chicos” rebeldes, sabihondos y con aires afrancesados.
Los cursos estatales del ciclo intermendio, poblaron el liceo de alumnos venidos de barrios marginales y el ambiente fraterno de antaño, se tornó irrespirable e incómodo, el desorden que traian los desfavorecidos tenía olores a azufre.

Mientras nosotros, los cuatro gatos situacionista, preparábamos un tercer mandato con intenciones de candidatear la dirección de la Federación de Estudiantes, el director, reaccionario al fin, tomó cartas en la movida estudiantíl y escogió su candidato de entre las filas de los recien llegados.

Su elegido en cuestión, se apareció un día de clases cualquiera y la primera impresión que nos causó fué la de un canalla de pueblo bajo, un pato malo de poblador de callampa. Tenia la mirada torva, nunca mirando de frente; sino de abajo como los cerdos, los rasgos orientales de gente montuna, las manos grandes cuarteadas de color marrón, despues supimos que se ganaba la vida barnizando cueros en una peleteria.

Todo en él, mostraba desprolijidad y matonaje, eso que andando el tiempo se conocería como movimiento social.
Se sentó en el último banco y nunca habló con nadie; pero nos llamó la atención la frecuencia con que la secretaria del liceo se pasaba por el curso y le llamaba a las oficinas por órdenes del director. Ahí se encerraban los dos por tiempo indefinido a hablar vaya uno a saber de qué y porqué.

Cuando organizamos las elecciones como estaban previstas, supimos que este sujeto, era algo más que un alumno del montón, era “el tapado” del director. Es más era su protegido, tanto así, que le eximió de pagar la mensualidad del liceo arguyendo que era “un becado” de la administración.
Bueno, hasta ahí pasamos de ellos (padrino y protegido) :
-Que siempre hubieron y habrán alcahuetes- dijimos.

Pero eso no fue todo, al momento de presentar las candidaturas, fue el mismo director en persona, quien y con todo desparpajo propuso el nombre de su testaferro.
Este, hasta ese momento era conocido como el porongueño, porque decía que venía de Porongo una aldea perdida en las selvas del oriente. A partir de la moción de su nombre, se le conocio como : el camba porongo.

El director en cuestión era un sujeto de mucho cuidado por sus antecedentes no solo de hombre de derechas; sino que, muy ligado a elementos “ultras” como el pistolero G. Alarcón, su alumno en años anteriores y a quien derrotamos en nuestras primeras justas electorales cuando todo el liceo era privado.

Hecho este que posiblemente no lo olvidó y nos lo cobraría con alevosía en esa última contienda. Además tenía experiencia en sindicatos verticales y como tal dirigió en algún momento la Fed. de Maestros terminando su patraña como interventor facista de esa misma Federación, sirviendo al dictador que meses despues nos reprimió, encarceló y expulsó al exilio.

Por lo que una vez pasadas las elecciones, donde ganó este sujeto por la mínima, no su testaferro camba porongo, dedujimos que no solo nos tenía un odio acervo, sino que, nos estaba marcando para la posterior represión de los milicos.
De modo que la campaña la hizo él, amenazando al magma de los barrios marginales con privatizar el ciclo intermedio si no ganaba su testaferro el camba porongo.
Hizo circular el rumor de que nosotros éramos : anarcoides pitucos, politiqueros profesionales, vagos mantenidos, y como no ? unos hippies anarquistas hijitos de papá.

Despues de la campaña bronca donde el director amenazó con suspender el acto eleccionario, se hizo la presentación de candidatos.
En mi condición de cabeza de lista, esbozé una opinión en relación a la coyuntura de las movilizaciones de estudiantes en Méjico, Panamá y Chile. Hablé de la insidencia sociológica de la movilización estudiantil en las calles y plazas de París.
Y, de la necesidad de participar a travéz de una buena educación en el quehacer cotidiano.
Quizás mi “speech” fue intelectualoide o snob (como dijeron); pero era nuestro punto de vista: enfocar la movida estudiantil por el lente dialéctico del anarquismo situacionista del mayo parisino.
Obviando consignas revisionistas, maoistas o castristas.

Llegó el turno del testaferro del “facho” director, el camba porongo. Nunca antes se le escuchó decir: esta boca es mia y, desató más o menos este brulote:
-Yo no soy político, no se hablar, no tengo dicción, no leo libros porque trabajo, soy talabartero, voy a mi casa en Cerro Verde a pie porque no tengo plata. Quiero dirigir el colegio para que todo sea fiscal-.
La masa del ciclo intermedio rugió como bestia en celo.

El director, actuó personalmente en esos cursos repartiendo sobres cerrados con las papeletas de su testaferro y, por lo mismo, ahí ganó por la mínima.
Festejaron su triunfo en las oficinas de la dirección. Para nosotros quedó clarisimo que era la vendeta del director por la derrota que le propinamos a su anterior pupilo el pistolero “para” Alarcón años antes. Y, para ello usó todos los medios sucios, incluyendo a un lumpen gremialista.

No tardaríamos mucho en descubrir que esa era la mierda de la política populista : patrón y testaferro hechos de la misma materia obsena y vil y unidos por su inercia hasta el fin de la nausea.
A parir de ahí, se acabaron todas las prácticas democráticas que se hacía en el liceo, las reuniones y confraternizaciones. El testaferro nunca dió ningún informe conciente de su mediocridad. Se impuso un silencio bastante parecido a la estupidez donde solo se movia la sombra licantrópica del director.

C O N F E S I Ó N B

LA DESPEDIDA.
El Banquete Platónico con Fedro incluido .-

Habían ganado los bellacos de callejón, los mamadores de gallo, los baratijeros de mercadillo, los figurantes de alcantarilla.
Era el momento del brulote el que creaba la realidad. Descolgada la filosofía quedaba la pedestre consigna de piquete esquinero.

A partir de ese momento sentimos que nos azotaba el viento caliente del exilio forzoso, obligándonos a buscar fronteras libertarias al otro lado del mar, a cribar las carreteras al más puro estilo Jack Kerouac, a volvernos escritores “bet”. Lo más cerca posible de los “bouquinistes” en los viejos muelles que rodean el Sena.

-Yo no vuelvo a ese antro -dijeron- donde mangonea ese imbecil y su patrón facha.
Y no les faltaba razón, de modo que organizaron la partida ordenando la cena de la despedida en el reservado del restorant El Savarín.

Estuvimos todos, todos los cuatro gatos situacionistas, hasta ellas : las Chichinas y las Chocas, nuestras noviecitas oficiales, las intocables (se ignoró a las cueros).
Había una alegria que no era la de siempre. Era tensa, discimulada, densa, amarga.
Ellos partían decepcionados, y a los brindis del adios, estalló la furia contenida.

-Salud por las nuevas fronteras- dijeron.
Y llegó el momento de la filosofia, ese que me seguirá a todas partes como el perro negro de mi depresión :

-Ni modo- dijo uno-. No queda más remedio que seguir leyendo.
-Para que ? -le respondió otro-. Si en este país de mierda al que lee lo matan !.
Luego se hizo el silencio, acojonante, escaqueador, cabrón.
-Para eso mismo -dijo la voz-. Para que nuestros gusanos en las cunetas se harten de literatura.

Tiempo después, luego de la travesía del desierto, se haría justicia venciendo en toda la regla al testaferro camba porongo y a su nuevo jefe, un villano de purrelia estalinista conocido con el alías de El Toto.
Rendiríamos homenaje a esos jóvenes libertarios ganando la Federación de Estudiantes y la Confederación con un frente anarquista llamado : BANCADA.

C O N F E S I Ó N C

CRÓNICAS DE PUDAHUEL
-Este es un gobierno de mierda. Pero es mi gobierno . . . Po´ ñor !-.
Pancarta de un manifestante en Santiago, verano del 73.

Me puedes comprar un par de calzonzillos ?.
Los dias después del golpe de estado de Pinochet se volvieron sombrios y lúgubres en todo Chile.
Cundía el miedo, la desesperación y una especie de depreción nacional por la cacería que desató la dictadura.
-Será otro Jakarta- se decía.

La Residencia de Estudiantes de Echaurren y Grajales en Santiago, ya había sido asaltada por carabineros una primera vez, concluyendo con un atropello y un susto henorme presagiando que podía repetirse y esta vez con concecuencias de lamentar.
La Residencia Estudiantil, conocida en el barrio como La Pensión, fue el centro de toda la movida juvenil desde Alameda al Club Hípico, desde Vergara a Av. España.

Fue un establecimiento para estudiantes pudientes de provincias y el extranjero, todos con papás generosos y chequeras expeditivas. Quienes financiaban los estudios de sus “retoños”: lolos y lolas de la movida universitaria santiaguina.
Jóvenes estudiantes de corazón generoso, comprensivo, llenos de ideales, que presumian de ser felizes, cuando en realidad estaban viviendo en función de una edad perdida, de un tiempo perdido, un todo juvenil que resultaría irrecuperable por lo que después vendría.

La Pensión tenía ciertos aires de “bacán”. La mucama por ejemplo, era conocida como: La Srta. Nena, así a secas, llegada del sur de Chile, era una rubia de ojos celestes, voluntariosa, de buen caracter y que a veces se tomaba algunas libertades con los huéspedes impropias del personal de servicio.
En las mañanas, solía tocar la puerta de la pieza a las siete :
-Niño, le subo el café ?.

Es de ley confesar que no se hacía remilgos a una humeante taza de café con la marraqueta tostada y untada de margarina, antes de irse a los cursos de la U.
Si la mucama notaba que estábamos acompañados, nos daba el aventón y se iva.
Caso contrario, no bien se la habría la puerta, depositaba la charola en el velador y corría a abrir el balcón.
-Uf niño ! aquí hace falta aire.

Luego y con la mayor naturalidad, se acercaba a la cama y de improviso levantaba el cobertor mirando lidivinosamente como nos habiamos acostado la noche anterior.
-Ha ver niño como a dormido ?.
A veces dormiamos desnudos ya sea por el calor o, las circunstancias del “cachantún” como se decía al hecho de hacer el amor en la víspera. Y claro está, resultaba avergonzante la porfia impúdica de la mucama por su impertinencia de querer indagar nuestras “partes pudendas” con una curiosidad de ofrecida buscona, enfocandonos con sus ojazos celestes tan escrutadores como sus mares de su Punta Arenas natal.

-Pero Srta. Nena -le protestábamos- por favor contrólese.
Y nos cubriamos rapidamente con el cobertor, simulando estar avergonzados
Ella, después de mirar golosamente lo que había bajo el cobertor, ayudaba a arreglar la cama y salía del piso soltando la carcajada.

Por lo mismo, a veces rehusábamos el desayuno en la cama para no quedar en evidencia de algun pecadillo de amor en la noche anterior. Comentando esa actitud suya, corría la voz de que la mucama con el pretexto del café, buscaba en realidad su “cacha” mañanera.
Hasta que lo consiguió, liándose con un andino a quien le decian: Titicaco Chico.

C O N F E S I Ó N D
Blow, ill wind, blow away / you´re blowing ´me no.

La prueba de amor .-
Cuando ocurrió la segunda arremetida violenta de carabineros en otra noche del mismo septiembre. Siempre la recordaré como : la noche de los cuchillos largos de Pinochet.

Este definitivo asalto a La Pensión y nuestra posterior detención en el campo de fútbol, me encontró en una situación de evidencia e indefensión, porque justo esa noche pasaba por una, llamemoslé, “resaca de cachantún”.
Quiero decir que conciliaba el precario sueño desnudo (en pelota), el motivo ?.
Como todos los lolos, tenía mi polola en la Facultad de la U. ahora (40 años después) puedo decir su nombre: Palmira.

Fue un pololeo serio, formal, controlado, al ser ella de lo que se decía una familia bien. No podiamos pasar más allá de unos besos y algún toqueteo furtivo, eran de esas relaciones que terminan en matrimonios bien avenidos y bien burgueses.
Pero el golpe de estado, nos cambió los esquemas. Se suspendieron las clases y empezó el salvesé quien pueda. De modo que mi relación con mi polola pasó a ser la de una planificación de fuga a la libertad, no había otra alternativa.

Como yo remoloneaba para elegir la fecha y el lugar de partida, ella se tomó en serio la planificación apareciendo por La Pensión la tarde antes de mi detención con todos los detalles del escape. Vino acompañada de su chaperona, a quien tuvimos que mandarla “a paseo” con bastante diplomacia.

Conversamos en la penumbra de mi pieza sentados en el somier de mi catre, que por seguridad lo bajé al suelo. Planificamos nuestra fuga a la libertad y, nos comprometimos de verdad para unir nuestras vidas a travéz de la unión de nuestros cuerpos.
Hicimos el amor dos veces, comprobé que ella era virgen y se me entregaba con la sola condición de vivir juntos lejos de la dictadura.
La desfloré con cierta ternura y menos torpeza a los arpegios calientes : Todos Juntos de Los Jaivas.
Como la prueba de amor quedó un lamparón de sangre, como una rosa congelada en mi colchón de estudiante indocumentado.

Confabulados para una escapada hacia el futuro con la voz ronca de hierba de John Mayal y unas caladas de “perico” en la atmósfera tibia de lujuria lubricada de entregas y promesas, nos despedimos seguros de nosotros mismos, para volver a vernos al día siguiente en los predios cercanos a esa embajada que ella eligió con tanta precaución y seguridad.

Más, nuestro futuro estaba escrito en otras claves ajenas a nuestros sueños libertarios.
Como podiamos saber que todo nuestro proyecto estaba decidido como una cábala maldita señalada por los designios fatales de la dictadura ?.

Esa misma noche, caí preso !.

En el momento del despelote macabro del allanamiento de La Pensión, brinqué de la cama y tube el tiempo justo para ponerme los pantalones, calzarme los pies y cogiendo un saco salír al pasillo.
Los carabineros poseidos de una ira bestial derribaban las puertas de las piezas de la Residencial.

Una vez concluido el aquelarre del primer interrogatorio en la comisaria de av. España, fui a dar con mis huesos golpeados al estadium de fútbol, donde hubieron otros interrogatorios y otras vejaciones que hoy no deceo contar.
Hoy, mi preocupación, es que estaba muy incómodo sin calzonzillos y los rudos frotes de los pantalones ahí mismo en las partes y, no sabía a quién pedir ayuda.
En el grupo de estudiantes y catedráticos detenidos en esa mazmorra, encontré a mi profesor de la Facultad de Sociología el Dr. Vitale.

Andando el tiempo tomamos confianza y me atreví a pedirle un consejo sobre como adquirir un par de calzonzillos.
Al escuchar mi historia, el profesor sonrió después de mucho tiempo, porque ahí todo era tristeza.
-Vamos a ver- díjome-. No podís andar en pelota, aquí vi a un pelao (conscripto) que fue mi alumno y me saludó con deferencia, le hablaré para ver si puede ayudar.
Dicho y hecho, el pelao aceptó comprarme el par de cazonzillos a precio de estadium por unos breves dolares y, yo quedé muy agradecido a mi profesor y al conscripto por supuesto.
Que alivio !.
Pasé el resto de mi cautiverio y llegué al Reino de Suecia con calzonzillos nuevos.

BREVES CONFESIONES LUTERANISTAS

Los nórdicos sostienen que son los más honestos y honrados del mundo y, como tales, van dando lecciones de honradez, honestidad, vamos ! de puritanismo al mundo entero. Olvidan que tambien son humanos y por lo mismo suceptibles a caer en pecadillos mundanos. Veamos .-

LAS ESMERALDAS
En el siglo pasado, en uno de mis viajes procedente de París a Copenhague, conocí a un ciudadano suramericano que hacía la misma ruta de viaje. Un moreno con un afro a lo Chepito Areas, simpático y dicharachero que se envanecía de portar tres esmeraldas y, las mostraba constantemente a quién quisiera verlas, incluso a las azafatas de Air France.
Luego las guardaba en una especie de sucuchera que tenía perforada en su cinturon. Recuerdo haberle dicho :
-Oiga amigo, guarde sus esmeraldas en su neceser, no vaya a ser que las pierda.
-Mire catire – me dijo-, mis esmeraldas donde más seguras estan es en mi cinturon de seguridad je je je.
Llegando al aeropuerto de Castrup (Copenhague) le cachean y encuentran las esmeraldas. Los del control de aduanas las quieren requisar, lo piensan mejor y le dicen que tiene que pagar un impuesto por meter sus esmeraldas a territorio danés.
El impuesto son 2.000 dólares, que después de mucho negociar, decide pagar, hecho el pago, solicita el comprobante de aduana, algo correcto tratándose de impuestos al fisco. Los aduaneros, se molestan y le insultan. Finalmente le amenazan con devolverle en un otro vuelo a París.
Pobre amigo, tuvo que pagar 2000 dólares sin comprobante, tragerse los sapos y ser inpunemente atracado por dos aduaneros daneses..
Yo juré nunca más pasar por Castrup.

EL PASAPORTE

Hace décadas atrás, cuando aun vivia con el pasaporte de la Convención de Ginebra, pensé tramitar un pasaporte sueco y se me ocurrió comentar con la encargada del proyecto en el que por entonces trabajaba.
Esta mujer de nombre Kristina Johansson, me reconvino de la siguiente manera :
-Ahora que vas a tener pasaporte sueco, tienes que ser honesto, pagar tus impuestos, no trabajar al negro y cumplir con tus obligaciones de buen ciudadano.
Al escuchar los requisitos que esta Kristina Johansson me pedía y que yo suponía que siempre los tuve, le respondí :
-Mira si me vás a pedir tantos aciertos para tu pasaporte, mejor no pido nada y me quedo con el que tengo, que es de Ginebra y no me jode tanto, valé ?.

Ella se disculpó. Andando el tiempo la comuna de Gotemburgo descubrió que esta y su compinche en el proyecto, uno que le decian Trond y era noruego, vendian toneladas de ropa reciclada a los paises del este (Rumania, Hungria, Ucrania etc) y no pagaban impuestos, usufructuando la liberación de impuestos del proyecto y que solo era válido para Suecia.

Les quitaron los recolectores y cerraron el proyecto. Ambos se salvaron de ir a la carcel. Yo quedé con la certeza de saber que el baremo de medir la honestidad por parte de los nórdicos es una variable peligrosa, dependiendo de quién y como.

C O N F E S I Ó N D

Lisboa .-
Noche Vieja del 2014 al 2015 ( coño ya van seis meses ).

Pasé la velada en el hotel Holiday Inn Express Alfraguide de Rua da Qintao do Paizinho – Lisboa.

Animaba la víspera un grupo de alegres rumberos norteamericanos que llevaban la marcha desde horas tempranas.
Hicimos “migas” a partir de la cena de Nochevieja, un contundente ragú de ternera con guarnición de verduras de los bosques lusitanos, impecable !.
A los asentativos hicimos las presentaciones, joder !, éramos americanos del sur y el norte por tierras europeas.

En el acto me vino la certeza de que de alguna manera esos “yankis” tan amigables se parecían al maestro Hemingway : sus estaturas robustas de grandulones pletóricos de vitalidad, sus gorras de beisbol, sus risas francas y contagiosas y sus barbas blancas, hizo que me asalte como siempre la impertinencia del pasado :

París era una fiesta. Por quién doblan las campanas. Adios a las armas.

Se los dije al calor de los ginebras, los bourbones, los caldos añejos y los recuerdos confidenciales de bebedores solventes, con los ritmos y los acordes del cuarteto de jam-session que nos despachaba el jazz de la discorola :
-Vosotros, todos los norteamericanos, tenéis un parecido enigmático a Hemingway, aunque no seáis de Ketchum.
Se miraron, parece que se reconocieron, lo comentaron con sorpresa, nadie les había hablado de ese parecido atávico con el genio suicida de la escopeta de caza de Ohio.

Joder ! . . . les gustó, lo celebraron con brindis y pasamos el fiestón con féminas incluidas de un Año Nuevo de antología. Como debía ser : cojonudo !.

El amanecer lisboeta nos propició la despedida hacia los caminos : Caminante se hace camino al andar.

“ Tengo una pena y un querer.
“ La pena quiere que viva.
“ El querer quiere que muera.
Antonio Machado

Lectores de Apatridia, hasta otras confesiones desde la JANELA – la ventana -.

Porto – Goia Junio 2015

RICARDO RAUL CAUTHIN ARAMAYO-FLOREZ

JOE HILL

JOE HILL IN MEMORIAM

Where the Fraser River flows,
each fellow worker knows.

A cien años de la ejecución del luchador anarquista JOE HILL, no toda su historia se puede cronicar con el mismo formato.

La lucha por la libertad del pensamiento y la expresión, aun esta vigente con distintos matices en este siglo XXI con la irrupción violenta de los fanatismos étnicos y religiosos que, como los quintos jinetes del Apocalipsis o, la quinta columna de los traidores, atacan a mansalva a la cultura occidental y sus caras conquistas.

De modo que; la biografia de Joe Hill a cien años de su ejecución, sigue siendo interesante para la historia y su memoria.

Joe Hill, sin haber sido un profeta en su tierra, como muchos de los transterrados por sus ideas, más que haber hecho tareas libertarias importantes al otro lado de la mar aceana, resalta en el tiempo y el espacio, por que las vivió con profundidad hasta la última gota :

“Jag vill dö som en sann rebell” -Yo quiero morir como un rebelde-.

Por lo mismo, en el Centenario de la ejecución al militante anarquista Joe Hill en la carcel de Utha en EEUU en 1915 rendimos homenaje a su memoria y su trayectoria.
Joe Hill, nacido Joel Emanuel Hägglund en la ciudad sueca de Gävle en 1879, fue el tercer hijo de entre nueve hermanos del conductor de locomotoras Olof Hägglund en la Suecia de la miseria y la pobreza de finales del 1800.

Quedó huérfano a la edad de ocho años y tuvo que trabajar junto a su hermano mayor Olof como chico de mandados.
Desde temprana edad se mostró de temperamento alegre, inteligencia privilegiada y dotes talentosas para la música y el canto.
Hecho este que le valió para convertirse en un trovador de canciones libertarias en tierras americanas.

Tomó interes por la música de los psalmos del Ejercito de Salvación -Frälsningsarmén-, usó esas melodias adaptándolas a textos escritos por él con motivos de réplica social, aprendió a tocar el violin para acompañarse.

Vivió una parte de su infancia en Stockholm vendiendo periódicos entre otros quehaceres para su subsistencia.
En esa época le detectaron una tuberculosis en las glándulas del sobaco, hecho este que le deparó una salud delicada.

En el otoño de 1902 decide emigrar a América (EEUU) en compañia de su hermano Paul.

En la primera etapa del viaje entre Gotemburgo e Inglaterra, hace trabajos duros para pagarse el viaje, pero tambien se aplica con voluntad para aprender el inglés.

Ya en América, trabaja como portero en Nueva York y mecánico en Chicago, con sueldos de miseria y horarios de abuso.

Es entonces cuando se plantea organizar un sindicato y, es conocido como agitador entre los inmigrantes de Europa.
Los dueños de las factorias, al enterarse de su actividad proselitista con un alto contenido anarquista, le ponen en las “listas negras” de los apestados con el calificativo de : agitador extranjero.

Entonces inicia su periplo por San Francisco California, trabajando en labores duras junto a otros suecos, noruegos, irlandeses y canadienses, en condiciones muy difíciles, siempre agitando por la organización de los obreros ,y, siempre siendo despedido.

De esta manera se le vé trabajando en las plantaciones trigueras de Dakota, los ranchos de Wyoming, las minas en Colorado, el ferrocarril en Nevada y las granjas agrícolas en la Alta California.
Y tambien practicando sus parodias ácratas en la iglesia luterana San Pedro de Mission Church en Bacon Street 331 en Los Angeles.

Siempre trabajando y agitando por los desposeidos, como en la leyenda del chileno Joaquin Murieta, conocido como : El Bandido Joaquin Murieta.

Se cree que ingresó en el sindicato anarquista Industrial Workers of the World -IWW- en 1908. En 1909 dirigió el sabotaje a una fábrica de coches que hacía una masacre blanca.
En 1911 participó en la Brigada Internacional de la IWW en la frontera de Tijuana-México contra la dictadura de Diaz y, en defensa del demócrata Gral. Madero, de esa contienda salió herido en el pie izquierdo.

En 1912 publica su primer cancionero de textos anarquistas : The little red devil. Música que se escucha y canta en toda la costa del Pacífico, desde Vancouver hasta Punta Arenas.
Su época, fue la época de “la caza de brujas” por parte del capitalismo y, Joe Hill estaba yá en la mirada, en la diana de los poderosos, era un agitador profesional y por tanto un hombre a batir.

En 1913 se radica en el estado fundamentalista mormón de Utha, tal parece que su destino de hombre marcado le lleva a ese fatal encuentro con la muerte.
En la noche del 10 de enero de 1914 Joe Hill es herido en el pulmón por un disparo desconocido.

El 13 de enero es arrestado por los matones del juez Merlin Morrison que le venía siguiendo los pasos y es acusado de asesinato.
Despues de un juicio escandalozo con pruebas prefabricadas y dilatado en tiempo y materia por largos meses, Joe Hill es condenado a morir fusilado en octubre de 1915.
Lo que deseaba el estado capitalista a travez de su sayón Morrison, era eliminar a un luchador anarco-sindicalista de nombre Joe Hill.

Bibliografia : (about Joe Hill)
-Gibbs M. Smith
-Ingvar Söderström
-Ture Nerman

PROTESTA INTERNACIONAL

La noticia de su ejecución corre como un reguero de pólvora, llegan las protestas desde la IWW, miles de telegramas inundan al Tribunal Superior de Justicia de Utha, desde los partidos socialistas, las mujeres de DDHH de California, LO, American Federation of Labours Congress, las corrientes anarco sindicalistas de México, Chile y Europa, hasta el enviado del gobierno sueco Carl Lindhagen, gobernador de Estockholm.

Más la suerte de Joe Hill estaba hechada, se le condenó definitivamente a morir frente a un pelotón de fusilamiento por sus ideales anarquistas.
I dreamt :
I saw Joe Hill last night as live as you and me.
But Joe, you´re ten years dead, I said.
I cannot die, says he.
I cannot die, says he.

NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA

Desde los tiempos bíblicos grandes pensadores vivieron y murieron lejos de sus paises de origen dejando el testimonio de sus luchas por un mundo mejor.
Joe Hill, no fue la diferencia en ese universo de apátridas ilustres.

Despues de su exhumación, la IWW envió sus cenizas en sobres a las organizaciones anarquistas de los Estados de la Unión, Suramérica, Europa, Asia, Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia.

Luego pasó al olvido o muy poco se hablo de él, hasta la década de los 60, cuando irrumpieron en la sociedad burguesa las movilizaciones libertarias estudiantiles a partir del mayo parisino.
Fue cuando la coyuntura rebelde del momento rescató a su hijo pródigo del olvido.
Se recordó sus canciones ácratas y se presentaron obras sobre su vida en teatros pequeños, ABF, Verdandi y Folkteater entre otros.

El hijo pródigo anarquista Joe Hill retorno a sus raices con su mensaje de libertad.
Veremos que se hace en el centenario de su ejecución.

“ Don´t Take My Papa Away from Me “
Last singin of Joe Hill

EL ÚLTIMO BRINDIS POR : BOTTEN UPP

En la vida todo, todos, cumplimos un ciclo y, debemos recordarlo en tiempo pasado, a veces, duele hablar del pasado.
El sábado 21 de marzo, fue la última confraternización del ateneo ácrata BOTTEN UPP de Majorna en Gotemburgo.

Con ese triste motivo, nos dimos cita dos generaciones de libertarios. Los que cerrábamos la “peña anarquista” -los Senior-, y los jóvenes sindicalistas de hoy -los Jr.
El viejo sótano que durante décadas albergó tertulias, bohemia de la dura, cuadros y afiches irreverentes colgados de sus tiznados muros y el tablero de citas y avisos de lo habido y por haber, terminaba con ese sabor nostálgico que rezumaba tiempos de insurgencia libertaria.

Se cerró el viejo local ácrata de banquetas rústicas, incómodas y espartanas de madera de ek, su pequeño taller de maquetado y cocido de libros, su prensa arcaica del siglo XIX, su cocina-bar de emergencias y rumba a granel y, todos sus cachivaches del pasado.
Ya son historia las historias que podía contar ese semioscuro sótano entre Ekedalsgatan, el camposanto de Djurgården y la colina de palomares de Mayorna.

Como un último acto antes de bajar el telón, tocó el viejo cuarteto de jazz : Los Fotfolket, se despachó con canciones libertarias de tiempos de Joe Hill hasta Kent Andersson.
Entre las brumas de los tabacos, los humos del alcohol y el microclima musgoso de sus entresuelos, se dió cita la tristeza de la despedida.

Pués nada, el local cerró y todos partimos en busca de otros horizontes, ya está !.
Hej då så länge . . . . BOTTEN UPP !!!.

DEFENSA DE LA PALABRA

Hoy, cuando ígnaros fanáticos andan crecidos alardeando de su ignorancia, atentando contra la libre expresión, como el atentado contra CHARLIE HEDBO.

Hoy, cuando estos “perillanes” populistas como el PODEMOS y sus “coleguis” quieren manejar el mundo desquiciándolo, como el “síndrome de Lubitz”. Èl oligofrénico que guia una nave hacia su destrucción llevando consigo a inocentes víctimas.

Debemos empeñarnos a fondo en la defensa de la libertad de expresión, la cultura y la palabra en occidente, como único garante de la supervivencia de la humanidad.

“ But the only and thoroughbred Lady “
“ Is the Rebel Girl ! “ – The liberty ? –
Joe Hill

Gotemburgo abril 2015

RICARDO RAUL CAUTHIN ARAMAYO-FLOREZ