Confesiones

NUEVAS CONFESIONES

Who knows what evil lurks in the hearts of men ? : The social movements !.

SITUACIONISMO  LIBERTARIO

A veces cuando pisamos los territorios del pasado, nos traiciona el enemigo interior que todos llevamos agazapados en la memoria profunda, ese que llega a la conciencia desfigurado por la pátina del tiempo y, la obsesión por el ajuste de cuentas de los que detestamos el país donde nacimos y abandonamos para siempre sin volver la vista, dejando los dos dinares para el “ Barquero de la muerte”, ese que nos cruzará a la otra orilla de la vida.

Así como Ruben Dario, quién encontró su verdadera patria en la literatura.

BREVE RESEÑA

Todas las revoluciones llevan en su pecado original el embrión de su propio final, fagocitando a sus hijos como Saturno.

La llamada Revolución Nacional, allá por los cincuenta del siglo pasado, se financió apoderándose de los bienes primero, de la mineria industrial, para mal administrarla y finalmente quebrarla.

Y luego, requisó las tierras de labranza de la incipiente agroindustria con la llamada : Reforma Agraria. Despojando de sus tierras a sus propietarios.

Estos predios entregados a sus masas campesinas, serían convertidas en eriales deserticos y minifundios en menos de una década.

La Revolución Nacional para ese entonces, ya había fracasado. Más sus gestores no se daban por enterados, enrocados como estaban en los castillos de arena de su poder.

En ambas situaciones, mi famila fue afectada por las “tomas” de la Revolución Nacional.

TIEMPOS DE DISCORDIA

Era un tiempo violento en una sociedad perdida en los páramos del olvido.

Eran etapas de violencia donde mandaban los testaferros de la Revolución Nacional.

En esos periodos de violencia concertada, un sindicato minero pretendió imponer su alcalde en el poder edil en una ciudad perdida en la altipampa. El nominado por las masas mineras era un cacique sindical conocido con el nominativo de : El Marto.

Un sujeto hecho a medida de las épocas violentas que corrian con los vientos de la cordillera.

En tales circunstancias de imposiciones autoritarias, un colectivo de prósperos industriales y hombres de negocios de la provincia, usaron su influencia a la cabeza de mi señor padre (QEPD) para proponer y nombrar a un ciudadano letrado y decente a la alcaldia de nombre Juan de Dios Martinez.

Se realizó el nombramiento de la autorida Edil como estaba establecido por la ley.

Más, las huestes sindicales mineras, no quedaron satisfechas y juraron tomar la venganza en la primera oportunidad que se les presentara.

Esta llegó como la llamada del diablo, los mineros tomaron la ciudad al tronar de sus dinamitas y se instalaron en los predios de su plaza declarándose en huelga.

El régimen nacional, no tardó en apoyarles. Persiguió a los patricios civicos y, en menos de lo que canta un gallo, sus representantes con mi padre a la cabeza fueron encarcelados por una orden del fiscal Alcalá, un funcionario a órdenes del gobierno.

CONFESIÓN – E

SICARIOS

Corrian los años cincuenta y la Revolución Nacional imponía su poder a todo y a todos, se creia eterna y única.

Por aquel entonces ellos vivian en una de las casas residenciales de su familia paterna. Una casona señorial del siglo XVIII en avenida Ayllón.

La entrada la configuraba un portón grande tallado en gruesa madera de roble reforzado con capoteras de bronce. -Por ahí entraban en otros tiempos carrozas tiradas por percherones -, les decian.

El patio era henorme, conventual, como el de una abadía de provincias, largo y empedrado, con una fuente andaluza al medio de piedra labrada y siempre seca.

Al fondo había otro patio trasero que era una especie de corral, donde se criaban aves y estaban los mingitorios.

Sin embargo, lo que él guarda con porfia compulsiva en la memoria selectiva de su lejana infancia, es el henorme enfarolado, larguisimo como un muro de cuarzo o, un panal infinito adoquinado de vidrios esmerilados, encuadrados en marcos romboidales como un gran tablero de juego.

Ese enfarolado cobijaba la sala de estar, el comedor y el escritorio de su padre.

Los dormitorios colindaban con la parte posterior, asi como el cuarto de juguetes donde solian reunirse con los primos.

Y que luego sería el cuarto de estudios, desde cuando dejaron de ir a la escuela y venía el profesor Mayer a darles clases privadas.

A partir de ese momento, de las lecciones privadas, – por seguridad- fué el escueto comentario de la madre. La casona le pareció muy gótica, misteriosa, tétrica, por lo grande y silenciosa, donde solo llegaron a habitar : la madre, su hermano menor y él.

Su padre, desapareció de la noche a la mañana, solo les dijeron que partió en un largo viaje de negocios y que volvería en cualquier momento.

Correría mucha agua bajo los puentes para que andando el tiempo, él se enterase que en ese entonces, su padre y otros como él, purgaban en la carcel de la provincia el delito de ser disidentes de la Revolución Nacional.

Algunas tardes al irse la mujer del servicio doméstico, aparecian otras mujeres elegantes, tristes y compungidas, vestidas de negro como las hijas de Bernarda Alba.

Entonces, la madre les enviaba al patio trasero a jugar con las aves y con permiso de revolcarse en el pasto.

Èl sospechaba que la madre no quería que escuche lo que ella conversaba con las mujeres vestidas de negro.

Quienes tambien, se enteraría por boca de los primos, eran esposas y hermanas de los perseguidos y encarcelados como su padre.

Èl sentia como suyo el sufrimiento callado y estoico de la madre.

Sufrimiento solitario porque ella no podia contar con el consuelo de los suyos, tambien despojados por la Revolución, menos con los parientes de su padre, igual de resabiados y con quienes se llevaba muy mal.

Hasta que una tarde jugando con los primos, estos que todo lo escuchaban y todo lo sabían, le dijeron a boca de jarro : El gobierno a mandado a dos hombres para que maten a tu padre !.

Èl no supo que creer, si era parte del juego o una broma pesada.

-Que dicen -se desesperó- cuales hombres ?.

-Dos -dijeron los primos-, son los sicarios que quieren matar al tio Raúl.

Al verle descompuesto con la noticia, los primos optaron por despedirse y salir de la casa en desbandada.

Èl corrió al regazo de la madre y le contó lo sucedido. La madre le preguntó : -Quien te dijo ? . . . -Cual de ellos ?. volvió a preguntar.

Al no recibir su respuesta, le dió un tortazo -cual de ellos ?- dijo otra vez.

Èl rompió a llorar : – Todos- dijo- todos los primos saben que vendran dos sicarios a matar a mi padre !.

La madre ya no pudo contenerse y tambien se puso a llorar.

-Sí !- le confesó abrazándole. -Son esos que hace unos dias atrás se asomaron al portón a merodear la casa, lo recuerdas ?.

Evidente, haciendo un esfuerzo recordó aquella tarde cuando dos sujetos mal encarados, dos foráneos canallas golpearon el portón y sin pedir permiso a la mujer del servicio, se asomaron a husmear el enfarolado con descaro.

La madre, al oir los gritos de la mujer del servicio, salió al patio encorajinada, con rabia y decisión empuñando el viejo Mauser del abuelo Esmeraldo, los canallas al ver el arma dieron media vuelta y huyeron.

-Esos son los jerifaltes del juez Alcalá-. Comentó la madre.

A partir de ese momento, todas la noches venía algun pariente a acompañarles, venía con miedo, todos tenían miedo. Era el tiempo del miedo a la Revolución Nacional.

Hasta que una mañana le despertó la voz, esa voz conocida que era la de su padre conversando con la madre, se levantó pronto y salió al enfarolado.

No podia creer, ahí estaba su padre en camiseta, le pareció muy delgado y con el rostro barbado que se lo untaba con la espuma de afeitar.

Al verle, no pudo contenerse y corrió a abrazarle.

-Papá, papá cuando has llegado ?, no te han matado ?, verdad que no te han matado ?.

Su padre le levantó en vilo, le besó enbadurnandole con la espuma de afeitar y le enfocó con su mirada penetrante de buitre leonado.

-Pero que dices ?. Quien me tiene que matar ?.

-Esos que mandó el gobierno -dijo él- los sicarios !.

Su padre volvió a besarle.

-No llores, escúchame bien -dijolé-, los que van a matar a tu padre, todavía no han nacido.

Diciendo esto le pasó al regazo de su madre y acabó de rasurarse ante la atenta mirada de él, que nunca más veria a su prigenitor así, barbado y absoluto.

No bien acabó su aseo personal, él saltó de las faldas de la madre y cogiendo la maquinilla de rasurar se la pasó por la mejilla, como vió hacer a su progenitor, al ver la sangre correr por su pómulo cortado, exclamó : – Es que yo no quiero que los sicarios maten a mi papá !.

La madre asustada le quitó la maquinilla y a punto estubo de darle un tortazo.

El padre reia -no dejalo, deja que aprenda a ser hombre como su padre- senteció.

Su padre murio a los 87 años, realizado como un próspero industrial, rodeado de los hijos de su segundo matrimonio. Los primogénitos y los nietos no estaban, vivian en la tierra del exilio.

La Revolución Nacional ya no existia, había nacido muerta. Solo quedó un malsano rescoldo que surgiría en el siglo posterior con los carroñeros de la historia.

CONFESIÓN – F

El Alcalde Sagasta.

Volvió por última vez a la vieja provincia donde pasó parte de su infancia, lo hizo a invitación de los primos.

Volvió a recoger sus pasos perdidos, a tomar las últimas constantes de aquel tramo en el anden de su vida.

Los primos, tambien yá adultos y profesionales como él, planificaron en la agenda de la despedida, una entrevista con uno de los entrañables amigos de su padre, que en aquel entonces se desempeñaba como Alcalde de la ciudad, el Sr. Antony Sagasta.

-El turco Sagasta fué uno de los íntimos del circulo social del tio Raúl en tiempos de la Revolución Nacional- le dijeron.

Èl recordó con estremecimiento como en las brumas del pasado ese territorio tenebroso, donde se sentía como el pan de cada día : el miedo, las sombras y la muerte misma. Ese fantasma frio, sesgado, ríspido, soplando en sus recuerdos de infancia.

Después de las presentaciones y los saludos de rigor, el Alcalde Sagasta inició un largo monólogo que concluiria en el momento de la despedida definitiva en esa oficina pública -teatro y motivo de vendetas en el siglo pasado- en esa ciudad salinizada de litio y olvidada de Dios hasta nunca jamás.

Luego de haberles invitado a degustar sendas copas de San Remo -este que tengo es auténtico, hoy hay puras falsificaciones- dijo.

-Salud ! por la deferencia que me hace el hijo de mi amigo Raúl al visitarme desde las europas !.

-Sí ! – prosigió, sentandose cómodo y orondo en su sillón muelle de magnífico cuero pulido de autoridad Edil.

“ Fuimos muy amigos con tu papá desde la infancia. Nuestros padres habían muerto a concecuencia de la guerra del Chaco.

Y, tambien de esa guerra vinieron esas ideas, que no eran ni socialistas, ni comunistas. Era peronismo puro de la época, nacionalismo a ultranza, sectario, dogmático, destructivo.

Los intelectuales de verdad eran otros, quizas los troscos o los anarquistas, pero eran pocos e irrelevantes.

Lo que tenía la Revolución Nacional como bagaje ideológico, fue más que todo la revancha y la envidia, como siempre en este país.

Tu papá se fue a estudiar a Antofagasta y cuando volvió ya estaba todo consumado, les habían quitado La Querenciana y las tierras que la colindaban. Tu tio abuelo, logró salvar a duras penas lo que pudo y reciclarlo en negocios rentables, lo que tu padre pasó a administrar con buen tino. Porque el Raulito fue, entre otras cosas, un lince para los negocios.

Además, aquí no había futuro para un egresado en química industrial, como fue tu padre, eso era para sociedades desarrolladas.

-Salucita ?- y brindaron otro buchito de San Remo.

El problema que tubo tu familia es que tenía mucho dinero, sabían como ganarlo, y les faltaba tiempo y lugar para gastarlo sin que los otros se enteraran.

Entonces, al margen de las diferencias políticas con el régimen, que las tenian, fue más que todo : la envidia de todos los seguidores de la Revolución.

Sus mayorias lo querian todo sin sudarlo, querian quitando al que lo había sudado y ganado honradamente.

Ademas, el Raulito tenía otra idea de la democracia, más amplia y participativa. En Chile había conocido a Uzquiano de la Vega y compartia sus principios, nosotros nos adherimos a ellos y pagamos las concecuencias.

El Alcalde Sagasta, hizo una pausa y paseó su mirada evocadora a travéz de la ventana abierta a la avenida y, parece que evocó los tiempos de violencia.

Los mineros quisieron imponer su Alcalde a sangre y fuego -volvió a hurgar en el pasado-. Propusieron a uno de sus caciques, esa época fue la del caciquismo en toda la regla. Su candidato el Martiriano Chavez, el Marto le decían, era un hombre cerril, sin ninguna preparación para conducir la Alcaldia, un especialista en sindicatos verticales.

Nosotros propusimos a Juan de Dios, un hombre sensato y culto, de oficio: tenedor de libros, además de independiente.

Tu papá se empleó a fondo para que el elegido fuera Juan, como así fue.

Los mineros no quedaron satisfechos y propiciaron la represión del régimen a los cívicos de aquel entonces, algunos salieron al exilio, otros caimos en prisión.

Como el fin del gobierno y sus sindicatos era atemorizar a la población, trajeron a dos matones, del Chimoré decian. Eran dos pistoleros que se pavoneaban por las calles a la luz del día haciendo correr el rumor de que les meterian bala a los disidentes.

No fueron a más, ante el desprecio de la población en su totalidad, un día desaparecieron sin dejar huella, como una mala sombra.

Èl, nuevamente sintió el estremecimiento de su pasada infancia -los sicarios- pensó, y le vino a la mente el libro de Gabo: La Mala Hora, en las épocas de plomo cuando se conjugaban en un mismo instante: el tiempo de vivir y el tiempo de morir.

El Alcalde, tambien parece que salió del embrujo de los recuerdos duros, los amargos, esos que marcan una vida.

-Bueno salud no ?- levantó su San Remo y se le dibujó una sonrisa.

“El Raulito vino de Chile con otras ideas, allí  aprendió que un país se construye fabricando. En un acampado inmenso que tenían, la casa del canto, instaló su fábrica y fabricó de todo y para todo.

Fue uno de esos hombres que se encontraban en una posición privilegiada y, por lo mismo se la jugaba buscando algo diferente y no tenía miedo a fracasar, donde los demás no nos atreviamos ha hacerlo. Ni siquiera su tio, su socio capitalista.

Trajo de Arica las primeras motos Vespa, todo un acontecimiento para la época.

Y claro está, le gustaba la buena vida, la buena meza, la parranda completa.

Era un Bon Vivant ! así dicen por las europas no ?.

Nos dábamos una farras de florilegio bohemio, empezábamos con tragos largos en la Frontera, continuábamos en el Palermo o el Royal Club y, terminábamos con las “chicas” de Las Palmeras, niñas les decían en aquel entonces.

Se le iluminó el rostro como evocando la risitas facilonas, los meneitos calientes, los toqueteos furtivos bajo las faldas cortas y las falsas caricias en las fiestas báquicas del “naiclú” Las Palmeras.

-Há el Raulito, a veces abusando de su magnanimidad contrataba el local solo para  sus amigos, hacia cerrar Las Palmeras, ningún cliente se aceptaba por esa noche : el local, los tragos, la música y las “percantas” solo eran para el disfrute de los amigos, que caray !.

Como despertando de un sueño del pasado propuso -seguimos brindando por los buenos tiempos ?.

El San Remo ya había cumplido su prometido y estaba en punto muerto. Llegado fue el momento dificil de la despedida.

Se agradecieron y abrazaron mutuamente.

El Alcalde Sagasta, se quedaba en la soledad de su labor administrativa de provincia. Había en sus pupilas una agonía por la nostálgia y, una determinación eufórica por el deber en esa oficina pública, otrora lugar de discordias en las épocas del odio institucionalizado desde el poder.

-Ojalá el Raulito pudiera enterarse que por fin uno de los suyos llegó a esta Alcaldia, como fue su más caro deseo- sentenció.

Levantó la mano para indicar el adiós. Como un Quijote ennoblecido por sus recuerdos, confundido con los molinos de viento del crepúsculo de la vida.

Porqué él bién lo sabía: La soledad siempre está poblada de los fantasmas del pasado.

CONFESIÓN – G

CRÓNICAS  DE  PUDAHUEL

L O S     I S I D O R O S

La cosa empezó cuando uno que se hacía llamar Patoruzo y fungia como jefe de “ ellos “, me entregó la carta de mi familia abierta -censurada o mejor : violada-. Los dólares que me enviaban tambien me los dió cambiados en montones de escudos chilenos, sin mi autorización.

Este vil sujeto con esa su actitud abusiva, me dió el pretexto para dejar ese antro de sus secuaces que llamaban : cuartel general.

Inmediatamente fui a arrendar una pieza doble (no había simple) en la Residencia de Estudiantes de Echaurren y Grajales en el verano santiaguino del 73.

Pagué por adelantado de tres meses, tenía que invertir ese dinero lo más pronto posible, los escudos chilenos de aquella época se devaluaban día que pasaba o mejor, hora que pasaba.

Una vez instalado en la Residencial, me fuí a renovar el “ropero” con tenidas de verano en las boutiques de pasaje San Diego y Lóndres.

Hice buenas migas con uno de los mejores amigos rescatables de la caterva del Patoruzo conocido como : el gringo. Èl estudiaba económicas y este servidor sociología en la U. de Santiago.

A partir de nuestros atuendos modernos, maneras desenvueltas y actitudes de estudiantes beatnik, en la Residencial nos pusieron el apelativo de : Los Isidoros.

En parangón al tarambana sobrino del coronel Cañones de una serie argentina.

A partir de ahí, la vida fue más llevadera en la movida estudiantil universitaria del verano loco del 73.

Fue : “El verano de la Sra. Forbes” como dijera Gabo.

TRIBULACIONES  ASIDÓRICAS

Las lolas del Parque Cousinho .-

Fue un viernes cualquiera en las peñas populares de aquel entonces :

El pueblo unido jamás será vencido.

Se festejaba con empanadas, tintoco y cueca : Viva el proceso poñor !. Viva Chile mierda !. Se alegraba la gayada.

Los Isidoros llegaron “copeteados” como siempre. Ya se habían tumbado un par de pisco sauer dobles en la Sede Social de los Carabineros, como siempre.

El local estaba a rebozar en la peña El Chancho con Chaleco del Parque Cousinho de la  avenida Blanco Encalada.

Al entrar las vieron, estaban las dos solas, hermosamente afrecidas, con ojos inquietantes y oteadores, casi ruzias con los cabellos agitanados en hondas largas, ivan vestidas a la moda beatnik con atuendos más bien baratos y no por ello menos elegantes.

Los Isidoros envalentonados por los dos sauer dobles, se les acercaron con descaro. Ivan exesivamente trajeados con clásicas tenidas inglesas.

-Hola flaquitas, bailamos ? preguntaron.

Ellas les sostuvieron la mirada, les tasaron con ojos avezados de expertas desde los pelos largos a los calzados de ante, se cruzaron una mirada de contraseña y aceptaron : Ya po !.

Bailaron un par de piezas copuchando lo de rutina. Bricaron con Los Jaivas -Todos Juntos-.

-Que somos universitarios, que vivimos en avenida España, que somos extranjeros, bah.

Ellas se explicaron : -Que somos primas, que estamos acabando el liceo, que vivimos en . . . Vivaceta, bueno no tan lejos . . . ahí mismo.

( Son pobladoras, mal pensaron Los Isidoros, pero estan rebuenas las lolas ).

Se hicieron las presentaciones : -Y como se llaman las lolitas ?.

-Yo ? lola A, y mi prima lola B ji ji, tenís un Laki flaco ?.

-Y Uds. como se llaman :- Bueno yo Isidoro A y este Isidoro B.

Sin darles tiempo al asombro les atosigaron con preguntas :

-Estan solas lolas ?, quieren tomar algo ?.

-Sí- dijeron- una bebida no ?.

-No quieren algo mejor ?, un combinado ?, buscamos una meza ?, nos sentamos ?.

-Es que no estamos solas -replicaron- estee, estamos con un primo y su mujer.

-Donde comen dos comen cuatro je je.

-Vengan los primos hacemos una meza familiar je je.

El primo y su mujer ya eran más proletas, se notaba la procedencia de la población.

-Ya esta bien no ?, bienvenidos, somos compañeros.

-Oiga mozo ponganos unos combinados, empanadas y un Concha y Toro, por favor.

-Hoy nos farrearemos el proceso je je.

Comieron, bebieron, bailaron y pololearon muy chévere.

-Los isidoros ! que simpáticos, que cabayeros, que exquisitos chiquiyos- copuchaban las lolas.

Ellos vanidosos : -Donde hay ruido ?, marchando, marchando je je.

-Oiga mozo, ponganos otros combinados, por favor.

-Estudian en la U. de Chile, que regio !- bacilaban las lolas.

-Nos gusta pololear con los de la U. de Chile.

-Porqué ?.

-Porque son macanudos, encachados, son cuáticos y medio upelientos ji ji.

-No nos gustan los de La Católica ji ji.

-Porqué ?.

-Huy ! son fomes, son siúticos y medio momiachos no ? ji ji.

A las tantas de la madrugada y ya cerrando la peña, los Isidoros propusieron :

-Vamos al departamento a continuar el cahuín, tenemos aguardiente, pisco y buena música, que dicen ha ?.

-Regio -dijeron las lolas- con los Isidoros vamos al fin del mundo ji ji.

Se instalaron en el penhuose de avenida España, se pusieron cómodos, los invitados miraban el piso con asombro. A insistencia de los Isidoros se despojaron de las parcas y las blusas, andando la noche deambularian por la “partuza” solo con las braguitas.

Se inció el cahuín, bebieron aguardiente, cantaron, bailaron, aparecieron unos “pericos” se los pitearon y, pololearon a fondo, un descueve !.

De pronto ! PLOP ! a los Isidoros se les borró la pelicula.

El Isidoro B despertó arrebatado por los gritos del Isidoro A.

-No puede ser, no puede ser, nos han cogoteado !.

Con la cabeza pesada y vagos recuerdos de la víspera, el Isidoro B vió el espectáculo de un campo de batalla : vasos por todas partes, restos del fiestón, olor a mariguana y silencio.

El Isidoro A, con lo mismo : -Nos han cogoteado !.

Entonces el Isidoro B se dió por enterado. No había el equipo de música, los discos, la lámpara de pedestal, los dos cuadros copiados de Dalí, la tostadora, la cafetera, tampoco el teléfono, y la puerta principal estaba totalmente abierta.

Así, quien quiera que sea podía haber entrado y desmantelado la sala.

-Sí -se recuperó de la borrachera- nos han cogoteado !.

Entre las copas vacias reparó en una pintada con el color carmesí de lápiz labial y todavia con aguardiente. Cogió la copa, la olfateó, sintió la misma fragancia de los labios que en la víspera en el momento sublime del amor le susurraron al oido : “mi guachito, mi guachito, mi perrito choco”.

Esos labios que besó untandose de baba le llamaban a probar el aguardiente para saber si conservaba el sabor de la boca de la lola. Que asco, solo era agua. Las lolas bebieron agua.

Isidoro A -gimió- anoche los únicos que nos mamamos fuimos los Isidoros, los otros tomaron agua !.

-Agua ? . . . estas seguro ? . . . H2O ?.

Exclamó el Isidoro A y pegó un grito. “ H a a a a a a !.

-Mierda ! los documentos, el dinero !.

Los Isidoros entraron ruados al dormitorio a levantar el falso plafond del cielo raso. Ahí estaba la caja de madera, intacta.

Jolines !, la abrieron : los papeles, el dinero, todo conforme.

Los Isidoros contaron y recontaron el dinero, los papeles, todo completo.

(Me cago en Dios pensaron).

Se miraron y se cagaron de la risa.

-Anoche nos farreamos el proceso- dijeron.

-Las cosas de la sala seguro que las encontramos en el mercado Persa.

-Y las volvemos a comprar je je.

-Bueno -dijeron- vamos a La Vega a curar la caña mala con un curanto con chapalele.

-Y no más lolas del Parque Cousinho.

Sí ! -dijeron los tarambanas- mejor con lolas de Providencia je je je.

Al salir se encontraron con Juancalos y Tito Piantanida de la Residencial, les contaron su historia. En vez de tenerles pena se cagaron de la risa.

-Quien les manda a andar de lachos huehuón – les dijeron.

Los Isidoros Plop !.

Oigan Isidoros Cañones -soltaron a manera de consuelo- agradezcan que el primo choro no les bajó los pantalones y les hecho una cachita, huehuonooos ! jua jua jua.

Los Isidoros otra vez : PLOP !

Movida santiaguina del 73.

CONFESIÓN – H

PLACE  SAINT- MICHEL

El Parador Latino  Mayo-74

Yá en Hamburgo nos dijeron :

-Sí queréis encontrar en París a los últimos “vanguardistas situacionistas”.

Esos, los de la cultura, las ideas y la última movida de este siglo (XX).

Esos, los espontáneos, los volátiles, los siempre cuatro gatos libertarios.

Esos, los que generan afecto al amor, a sentimientos contrariados y sensaciones de libertad de pensamiento y acción.

Los que no necesitan ser enmarcados ni pintarrajeados en las paredes de la masa boba, la base, la canalla, la purriela bárbara, la militancia disciplinada.

Los que crean arte y conciencia sin hogar, sin patria, sin frontera y sin bandera.

A esos, los encontraréis ahí mismo a tiro de piedra del café La Bola de Oro, en el mero centro de París.

-Y como llegamos a La Bola de Oro en el mero centro de París- dijimos mostrando el mapa de París.

-A esos lugares de París, no se va con mapas, eso es para turistas- nos respondieron.

-A los lugares de la movida situacionista de París, se va como los navegantes en el mar, siguiendo el curso de las constelaciones.

Que sí la Osa Mayor: a Pigalle. Que sí las Tres Marias: a Mont Martré. Que si la Cruz del Sur: a Le Bastille. Que sí la Estrella de Orión, voila !: La Place de Saint-Michel (cerca de la Bola de Oro).

De manera que siguiendo la constelación de Orión, atravezamos boulevares imaginarios de romanticismo y, “places” de floresta a la recherché que se fracturaban en vivencias bohemias de amaneceres y atardececeres de un todo cósmico.

Cruzamos el camposanto de Montparnasse, donde descansan los grandes de las letras bajo sus mármoles eternos, desde el ilustrado y aristócrata filósofo Condorcet al serrano y plebeyo poeta Vallejo.

Ahí estaba le Place Sant-Michel, donde todas las tardes se daban cita convocados por los últimos pálpitos del mayo del 68, toda una marea de gente joven y no tan.

Eran las tribus urbanitas que por la mañana habían escuchado a los filósofos del momento en : Vicennes, el Colegio Francia, Nanterre, la Escuela de estudios Respil, la Sorbone y otras instituciones, bebediendo de sus fuentes originales el pensamiento moderno y, tambien para garantizar la tarjeta del comedor universitario y así poder almorzar barato y abundante.

Estaban como no? : los iluminados, los exilados de las guerras, los profesores, los drogatas, las almas en pena, las mujeres de la vida, los transterrados, los inventores del futuro, los directores de museos, los galeristas, los especialistas en ética y estética y muchos más. Discutiendo apasionadamente sobre los principios dialécticos con profundidades basadas en su supina ignorancia sobre los mismos principios dialécticos.

Todos motivados por el show continuado que empezaba a las dos de la tarde.

Ahi podiamos encontrarnos con seguridad con los últimos vanguardistas situacionistas convertidos en esos instantes del atardecer en mitos de la juventud de los 60 a los 70.

Ese sería el sitio donde nos sentábamos todas las santas tardes a departir el solaz de la movida situacionista.

No había pausa, el guión era continuado. De pronto aparecian dos gaiteros celtas; o un trio de andaluzes y sus cantes jondos; o los Hare Chistnas; o los roqueros tipo Rollings; o los arpegios de un violin gypsi; o el bronco lamento de un saxofón del  Bronx buscando el ritmo del jazz, hasta un acordeón perdulario con aires del Tyrol.

Una tarde cualquiera, se apareció un “titicaco andino”, dijeron que vivia en su auto y guardaba sus bártulos en la maletera, sacó de la misma unos ponchos y sus instrumentos de viento, con otros coetáneos soplaron el Cóndor Pasa, luego y con el descaro del “gorreador” dijeron : Ahora la bolsa pasa. Mendigaron la “calderilla” y partieron a sus chabolas de las afueras de París.

Así, pasamos el verano del 74, nuestro primer verano europeo. Entre conferencias sabihondas, el comedor universitario, las convivencias situacionistas en Chatenay Malabrie y La Place de Sant – Michel.

A tiro de piedra de La Bola de Oro, bajo la constelación de la estrella de Orión.

España  1814

Vivan las caenas !.  Mueran los libros !.

Bociferaba la turba. el populacho, la caterva.

Llegaba al trono ibérico el absolutista Fernando VII -El Deseado-. Partían los últimos afrancesados, los últimos ilustrados y con ellos las ideas republicanas.

El  27 – S  que CATALUNYA nos devuelva la esperanza. La certeza, nunca la perdimos.

VISCA  CATALUNYA  LLIURE !.

RICARDO  RAUL  CAUTHIN  ARAMAYO-FLOREZ

Balneario de Spinho – Portugal  verano  2015

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