C O N F E S I O N E S S I T U A C I O N I S T A S

desde la JANELA (ventana)

A la memoria de Carmen.
Il est cinq hevres, París s´eveille

Lectores de Apatridia .-
Inauguramos un nuevo espacio en nuestro blog con la intención de relatar en corto las confesiones puntuales vividas en estas últimas décadas de anarquismo situacionista.
Lo hacemos con la certeza cada vez más cierta de conciderarnos con todo derecho los auténticos herederos de las barricadas del mayo parisino del 68.

MAYO DEL 68 .- Germain-des-Pres, Le Quartier Latin, Le Bastille, Le Place de Saint Michell, Nantere, La Sorbone: París ardía !.
La formidable revuelta estudiantil que convulsionó al mundo occidental a ambos lados del “charco”.

El amanecer parisino que iba a hechar por la borda de la historia las tesis acartonadas, rígidas y dogmáticas, desde el manifiesto comunista al librito rojo de Mao, escritos ambos solo para sectas de eunucos disciplinados.
O el folletín: La historia me absolverá. Disquisición narcisista de un megalomano con aires de liberador caribeño, hasta el lamento triste de orfandad del diario del Ché.

En las barricadas del mayo parisino, nadie tenía sueño o todos estaban despiertos, soñando que despertaban de años de vida plana y cretinamente burguesa, para sacudirse el polvo de conformidad de una sociedad anquilosada en sus reflejos peristálticos de satisfacción y sobre calorias.

Y por lo mismo, se cantaba a Jacques Dutronc como una definición que brindaba la vida y que duraría lo justo para despertar la conciencia del gigante dormido de la juventud estudiantil mundial, hantes que llegue el momento de la congestión.
El 68, una nueva tesis ácrata se habría paso e inspiraba la formidable movilización estudiantil en las jornadas del mayo parisino, como heredero de la Comuna de París.

Era el : PENSAMIENTO SITUACIONISTA LIBERTARIO en la voz de uno de sus teóricos : GUY DEBORD.
-El revolucionario no obedece a nadie más que a si mismo-.

De modo que, las barricadas del 68 fué el momento largamente esperado para dar a conocer el pensamiento de la anarquía situacionista.
Fué el instante de gloria de los ácratas filósofos, pintores, artistas, conferencistas, escritores, escultores, cantores, bailadores. etc. Los últimos ilustrados de la década de la gauche divine, codo a codo, mano a mano con los estudiantes rebeldes.
Muy lejos de los otros “los ladrilleros” que tambien se reclamaban anarquistas.

En las asambleas libertarias se escuchaban a pensadores como: Proust, Barthés, Pere, Sollers, Semprúm, Malraux, Sartre, Nietzsche, Mallarmé, Hölderling. A los clásicos: Bakounin, Monchal, Perron, Fanelli, Mraczkowski, M. Yourcenar, R. Luxemburgo, S. de Beaouvoir o los góticos: Roussel, Jarry, Artaud y, porqué no ? : Sade (nuestro mentor) y Rimbaud (nuestro alter ego).

Y tambien la confesión cándida de las “mesdemoiselles” del comedor universitario : “Anoche en las barricadas de Place de Forstenberg . . . . . . . Perdí mi virginidad, soy libre !”, la vie en rose !.

Queridos lectores de Apatridia
En todos los relatos cortos de estas confesiones que tambien son memoria histórica, seguiremos exponiendo los alcances del pensamiento situacionista libertario como inspiración rebelde de los ilustrados del mundo.
Seguiremos confesando nuestro pecado : el haber matado al amor por activa y por pasiva.
Por lo mismo proponemos en esta primera entrega los siguientes temas :

C O N F E S I Ó N A

El ADIOS . . . . . a las armas 1968 .- (de Papi Hé).

En algún sitio del largo Macondo americano hubo una vez una república, cuyo nombre hace tiempo elvidé y borré sus contornos en el imaginario de mis recuerdos ( como hizo la Reina de Inglaterra allá por los 1868) para ya no dibujarlos más por el resto de los dias que me quedan de vida.

Tan solo guardo en el rincón de la memoria selectiva, una ciudad arbolada de provincias con aires de ser culta y moderna, como serían los villages towns de clase media en las periferias del San Francisco californiano.
En ese entorno de jolgorio contestatario que por ese entonces se decia : Nueva Ola, solíamos juntarnos los rebeldes de aquella época en torno a un club de motociclistas.
Comentábamos lecturas precoses y nos importaba todo lo que estaba pasando en París y, queriamos arreglar el mundo.

Vana pretención la nuestra, porque apenas eramos cuatro gatos. Sí, cuatro gatos con aires de anarquismo situacionista, según nos enterábamos de lo que se hacía y decía en las barricadas del mayo parisino.
Nuestras tertulias supuestamente “intelectualoides” las haciamos en los cafés, los bares de moda y la piscina privada de uno del grupo, Pepote Vera.
Hasta ahí todo hubiera ido sin mayores concecuencias, sino se nos ocurre la feliz o mejor infeliz idea de trasladar nuestras “inquietudes anarco situacionistas” a las discuciones del liceo de estudiantes.

Empezamos bien, al ser distintos al típico líder tercermundista : malhablado, grandote, matón.
Llamó la atención nuestras poses desgarbadas, limpias, frágiles, y nuestro mensaje de ideas nuevas, frescas, alejadas de los arrebatos de soflama de callejón.
Total que ganamos la directiva del liceo a las primeras de cambio con una facilidad bastante sospechosa para ser unos principiantes. Y, tuvimos los primeros roces con el director, quién deceaba una directiva docil a su exesiva autoridad.
En el interín el liceo cambió de estatuto, pasó de ser privado y selectivo, a fiscalizar gratuitamente los cursos del ciclo intermedio.

De todas maneras, ganamos las elecciones por segunda vez concecutiva sin atenuantes, además yo tuve un accidente organizando la acampada del liceo, eso ayudó a nuestra reelección, en cambio las relaciones con el director fueron de mal a peor. Su formación patriarcal de hombre de derechas muy ligado a los dictadores militares, se avenía muy mal con esos “chicos” rebeldes, sabihondos y con aires afrancesados.
Los cursos estatales del ciclo intermendio, poblaron el liceo de alumnos venidos de barrios marginales y el ambiente fraterno de antaño, se tornó irrespirable e incómodo, el desorden que traian los desfavorecidos tenía olores a azufre.

Mientras nosotros, los cuatro gatos situacionista, preparábamos un tercer mandato con intenciones de candidatear la dirección de la Federación de Estudiantes, el director, reaccionario al fin, tomó cartas en la movida estudiantíl y escogió su candidato de entre las filas de los recien llegados.

Su elegido en cuestión, se apareció un día de clases cualquiera y la primera impresión que nos causó fué la de un canalla de pueblo bajo, un pato malo de poblador de callampa. Tenia la mirada torva, nunca mirando de frente; sino de abajo como los cerdos, los rasgos orientales de gente montuna, las manos grandes cuarteadas de color marrón, despues supimos que se ganaba la vida barnizando cueros en una peleteria.

Todo en él, mostraba desprolijidad y matonaje, eso que andando el tiempo se conocería como movimiento social.
Se sentó en el último banco y nunca habló con nadie; pero nos llamó la atención la frecuencia con que la secretaria del liceo se pasaba por el curso y le llamaba a las oficinas por órdenes del director. Ahí se encerraban los dos por tiempo indefinido a hablar vaya uno a saber de qué y porqué.

Cuando organizamos las elecciones como estaban previstas, supimos que este sujeto, era algo más que un alumno del montón, era “el tapado” del director. Es más era su protegido, tanto así, que le eximió de pagar la mensualidad del liceo arguyendo que era “un becado” de la administración.
Bueno, hasta ahí pasamos de ellos (padrino y protegido) :
-Que siempre hubieron y habrán alcahuetes- dijimos.

Pero eso no fue todo, al momento de presentar las candidaturas, fue el mismo director en persona, quien y con todo desparpajo propuso el nombre de su testaferro.
Este, hasta ese momento era conocido como el porongueño, porque decía que venía de Porongo una aldea perdida en las selvas del oriente. A partir de la moción de su nombre, se le conocio como : el camba porongo.

El director en cuestión era un sujeto de mucho cuidado por sus antecedentes no solo de hombre de derechas; sino que, muy ligado a elementos “ultras” como el pistolero G. Alarcón, su alumno en años anteriores y a quien derrotamos en nuestras primeras justas electorales cuando todo el liceo era privado.

Hecho este que posiblemente no lo olvidó y nos lo cobraría con alevosía en esa última contienda. Además tenía experiencia en sindicatos verticales y como tal dirigió en algún momento la Fed. de Maestros terminando su patraña como interventor facista de esa misma Federación, sirviendo al dictador que meses despues nos reprimió, encarceló y expulsó al exilio.

Por lo que una vez pasadas las elecciones, donde ganó este sujeto por la mínima, no su testaferro camba porongo, dedujimos que no solo nos tenía un odio acervo, sino que, nos estaba marcando para la posterior represión de los milicos.
De modo que la campaña la hizo él, amenazando al magma de los barrios marginales con privatizar el ciclo intermedio si no ganaba su testaferro el camba porongo.
Hizo circular el rumor de que nosotros éramos : anarcoides pitucos, politiqueros profesionales, vagos mantenidos, y como no ? unos hippies anarquistas hijitos de papá.

Despues de la campaña bronca donde el director amenazó con suspender el acto eleccionario, se hizo la presentación de candidatos.
En mi condición de cabeza de lista, esbozé una opinión en relación a la coyuntura de las movilizaciones de estudiantes en Méjico, Panamá y Chile. Hablé de la insidencia sociológica de la movilización estudiantil en las calles y plazas de París.
Y, de la necesidad de participar a travéz de una buena educación en el quehacer cotidiano.
Quizás mi “speech” fue intelectualoide o snob (como dijeron); pero era nuestro punto de vista: enfocar la movida estudiantil por el lente dialéctico del anarquismo situacionista del mayo parisino.
Obviando consignas revisionistas, maoistas o castristas.

Llegó el turno del testaferro del “facho” director, el camba porongo. Nunca antes se le escuchó decir: esta boca es mia y, desató más o menos este brulote:
-Yo no soy político, no se hablar, no tengo dicción, no leo libros porque trabajo, soy talabartero, voy a mi casa en Cerro Verde a pie porque no tengo plata. Quiero dirigir el colegio para que todo sea fiscal-.
La masa del ciclo intermedio rugió como bestia en celo.

El director, actuó personalmente en esos cursos repartiendo sobres cerrados con las papeletas de su testaferro y, por lo mismo, ahí ganó por la mínima.
Festejaron su triunfo en las oficinas de la dirección. Para nosotros quedó clarisimo que era la vendeta del director por la derrota que le propinamos a su anterior pupilo el pistolero “para” Alarcón años antes. Y, para ello usó todos los medios sucios, incluyendo a un lumpen gremialista.

No tardaríamos mucho en descubrir que esa era la mierda de la política populista : patrón y testaferro hechos de la misma materia obsena y vil y unidos por su inercia hasta el fin de la nausea.
A parir de ahí, se acabaron todas las prácticas democráticas que se hacía en el liceo, las reuniones y confraternizaciones. El testaferro nunca dió ningún informe conciente de su mediocridad. Se impuso un silencio bastante parecido a la estupidez donde solo se movia la sombra licantrópica del director.

C O N F E S I Ó N B

LA DESPEDIDA.
El Banquete Platónico con Fedro incluido .-

Habían ganado los bellacos de callejón, los mamadores de gallo, los baratijeros de mercadillo, los figurantes de alcantarilla.
Era el momento del brulote el que creaba la realidad. Descolgada la filosofía quedaba la pedestre consigna de piquete esquinero.

A partir de ese momento sentimos que nos azotaba el viento caliente del exilio forzoso, obligándonos a buscar fronteras libertarias al otro lado del mar, a cribar las carreteras al más puro estilo Jack Kerouac, a volvernos escritores “bet”. Lo más cerca posible de los “bouquinistes” en los viejos muelles que rodean el Sena.

-Yo no vuelvo a ese antro -dijeron- donde mangonea ese imbecil y su patrón facha.
Y no les faltaba razón, de modo que organizaron la partida ordenando la cena de la despedida en el reservado del restorant El Savarín.

Estuvimos todos, todos los cuatro gatos situacionistas, hasta ellas : las Chichinas y las Chocas, nuestras noviecitas oficiales, las intocables (se ignoró a las cueros).
Había una alegria que no era la de siempre. Era tensa, discimulada, densa, amarga.
Ellos partían decepcionados, y a los brindis del adios, estalló la furia contenida.

-Salud por las nuevas fronteras- dijeron.
Y llegó el momento de la filosofia, ese que me seguirá a todas partes como el perro negro de mi depresión :

-Ni modo- dijo uno-. No queda más remedio que seguir leyendo.
-Para que ? -le respondió otro-. Si en este país de mierda al que lee lo matan !.
Luego se hizo el silencio, acojonante, escaqueador, cabrón.
-Para eso mismo -dijo la voz-. Para que nuestros gusanos en las cunetas se harten de literatura.

Tiempo después, luego de la travesía del desierto, se haría justicia venciendo en toda la regla al testaferro camba porongo y a su nuevo jefe, un villano de purrelia estalinista conocido con el alías de El Toto.
Rendiríamos homenaje a esos jóvenes libertarios ganando la Federación de Estudiantes y la Confederación con un frente anarquista llamado : BANCADA.

C O N F E S I Ó N C

CRÓNICAS DE PUDAHUEL
-Este es un gobierno de mierda. Pero es mi gobierno . . . Po´ ñor !-.
Pancarta de un manifestante en Santiago, verano del 73.

Me puedes comprar un par de calzonzillos ?.
Los dias después del golpe de estado de Pinochet se volvieron sombrios y lúgubres en todo Chile.
Cundía el miedo, la desesperación y una especie de depreción nacional por la cacería que desató la dictadura.
-Será otro Jakarta- se decía.

La Residencia de Estudiantes de Echaurren y Grajales en Santiago, ya había sido asaltada por carabineros una primera vez, concluyendo con un atropello y un susto henorme presagiando que podía repetirse y esta vez con concecuencias de lamentar.
La Residencia Estudiantil, conocida en el barrio como La Pensión, fue el centro de toda la movida juvenil desde Alameda al Club Hípico, desde Vergara a Av. España.

Fue un establecimiento para estudiantes pudientes de provincias y el extranjero, todos con papás generosos y chequeras expeditivas. Quienes financiaban los estudios de sus “retoños”: lolos y lolas de la movida universitaria santiaguina.
Jóvenes estudiantes de corazón generoso, comprensivo, llenos de ideales, que presumian de ser felizes, cuando en realidad estaban viviendo en función de una edad perdida, de un tiempo perdido, un todo juvenil que resultaría irrecuperable por lo que después vendría.

La Pensión tenía ciertos aires de “bacán”. La mucama por ejemplo, era conocida como: La Srta. Nena, así a secas, llegada del sur de Chile, era una rubia de ojos celestes, voluntariosa, de buen caracter y que a veces se tomaba algunas libertades con los huéspedes impropias del personal de servicio.
En las mañanas, solía tocar la puerta de la pieza a las siete :
-Niño, le subo el café ?.

Es de ley confesar que no se hacía remilgos a una humeante taza de café con la marraqueta tostada y untada de margarina, antes de irse a los cursos de la U.
Si la mucama notaba que estábamos acompañados, nos daba el aventón y se iva.
Caso contrario, no bien se la habría la puerta, depositaba la charola en el velador y corría a abrir el balcón.
-Uf niño ! aquí hace falta aire.

Luego y con la mayor naturalidad, se acercaba a la cama y de improviso levantaba el cobertor mirando lidivinosamente como nos habiamos acostado la noche anterior.
-Ha ver niño como a dormido ?.
A veces dormiamos desnudos ya sea por el calor o, las circunstancias del “cachantún” como se decía al hecho de hacer el amor en la víspera. Y claro está, resultaba avergonzante la porfia impúdica de la mucama por su impertinencia de querer indagar nuestras “partes pudendas” con una curiosidad de ofrecida buscona, enfocandonos con sus ojazos celestes tan escrutadores como sus mares de su Punta Arenas natal.

-Pero Srta. Nena -le protestábamos- por favor contrólese.
Y nos cubriamos rapidamente con el cobertor, simulando estar avergonzados
Ella, después de mirar golosamente lo que había bajo el cobertor, ayudaba a arreglar la cama y salía del piso soltando la carcajada.

Por lo mismo, a veces rehusábamos el desayuno en la cama para no quedar en evidencia de algun pecadillo de amor en la noche anterior. Comentando esa actitud suya, corría la voz de que la mucama con el pretexto del café, buscaba en realidad su “cacha” mañanera.
Hasta que lo consiguió, liándose con un andino a quien le decian: Titicaco Chico.

C O N F E S I Ó N D
Blow, ill wind, blow away / you´re blowing ´me no.

La prueba de amor .-
Cuando ocurrió la segunda arremetida violenta de carabineros en otra noche del mismo septiembre. Siempre la recordaré como : la noche de los cuchillos largos de Pinochet.

Este definitivo asalto a La Pensión y nuestra posterior detención en el campo de fútbol, me encontró en una situación de evidencia e indefensión, porque justo esa noche pasaba por una, llamemoslé, “resaca de cachantún”.
Quiero decir que conciliaba el precario sueño desnudo (en pelota), el motivo ?.
Como todos los lolos, tenía mi polola en la Facultad de la U. ahora (40 años después) puedo decir su nombre: Palmira.

Fue un pololeo serio, formal, controlado, al ser ella de lo que se decía una familia bien. No podiamos pasar más allá de unos besos y algún toqueteo furtivo, eran de esas relaciones que terminan en matrimonios bien avenidos y bien burgueses.
Pero el golpe de estado, nos cambió los esquemas. Se suspendieron las clases y empezó el salvesé quien pueda. De modo que mi relación con mi polola pasó a ser la de una planificación de fuga a la libertad, no había otra alternativa.

Como yo remoloneaba para elegir la fecha y el lugar de partida, ella se tomó en serio la planificación apareciendo por La Pensión la tarde antes de mi detención con todos los detalles del escape. Vino acompañada de su chaperona, a quien tuvimos que mandarla “a paseo” con bastante diplomacia.

Conversamos en la penumbra de mi pieza sentados en el somier de mi catre, que por seguridad lo bajé al suelo. Planificamos nuestra fuga a la libertad y, nos comprometimos de verdad para unir nuestras vidas a travéz de la unión de nuestros cuerpos.
Hicimos el amor dos veces, comprobé que ella era virgen y se me entregaba con la sola condición de vivir juntos lejos de la dictadura.
La desfloré con cierta ternura y menos torpeza a los arpegios calientes : Todos Juntos de Los Jaivas.
Como la prueba de amor quedó un lamparón de sangre, como una rosa congelada en mi colchón de estudiante indocumentado.

Confabulados para una escapada hacia el futuro con la voz ronca de hierba de John Mayal y unas caladas de “perico” en la atmósfera tibia de lujuria lubricada de entregas y promesas, nos despedimos seguros de nosotros mismos, para volver a vernos al día siguiente en los predios cercanos a esa embajada que ella eligió con tanta precaución y seguridad.

Más, nuestro futuro estaba escrito en otras claves ajenas a nuestros sueños libertarios.
Como podiamos saber que todo nuestro proyecto estaba decidido como una cábala maldita señalada por los designios fatales de la dictadura ?.

Esa misma noche, caí preso !.

En el momento del despelote macabro del allanamiento de La Pensión, brinqué de la cama y tube el tiempo justo para ponerme los pantalones, calzarme los pies y cogiendo un saco salír al pasillo.
Los carabineros poseidos de una ira bestial derribaban las puertas de las piezas de la Residencial.

Una vez concluido el aquelarre del primer interrogatorio en la comisaria de av. España, fui a dar con mis huesos golpeados al estadium de fútbol, donde hubieron otros interrogatorios y otras vejaciones que hoy no deceo contar.
Hoy, mi preocupación, es que estaba muy incómodo sin calzonzillos y los rudos frotes de los pantalones ahí mismo en las partes y, no sabía a quién pedir ayuda.
En el grupo de estudiantes y catedráticos detenidos en esa mazmorra, encontré a mi profesor de la Facultad de Sociología el Dr. Vitale.

Andando el tiempo tomamos confianza y me atreví a pedirle un consejo sobre como adquirir un par de calzonzillos.
Al escuchar mi historia, el profesor sonrió después de mucho tiempo, porque ahí todo era tristeza.
-Vamos a ver- díjome-. No podís andar en pelota, aquí vi a un pelao (conscripto) que fue mi alumno y me saludó con deferencia, le hablaré para ver si puede ayudar.
Dicho y hecho, el pelao aceptó comprarme el par de cazonzillos a precio de estadium por unos breves dolares y, yo quedé muy agradecido a mi profesor y al conscripto por supuesto.
Que alivio !.
Pasé el resto de mi cautiverio y llegué al Reino de Suecia con calzonzillos nuevos.

BREVES CONFESIONES LUTERANISTAS

Los nórdicos sostienen que son los más honestos y honrados del mundo y, como tales, van dando lecciones de honradez, honestidad, vamos ! de puritanismo al mundo entero. Olvidan que tambien son humanos y por lo mismo suceptibles a caer en pecadillos mundanos. Veamos .-

LAS ESMERALDAS
En el siglo pasado, en uno de mis viajes procedente de París a Copenhague, conocí a un ciudadano suramericano que hacía la misma ruta de viaje. Un moreno con un afro a lo Chepito Areas, simpático y dicharachero que se envanecía de portar tres esmeraldas y, las mostraba constantemente a quién quisiera verlas, incluso a las azafatas de Air France.
Luego las guardaba en una especie de sucuchera que tenía perforada en su cinturon. Recuerdo haberle dicho :
-Oiga amigo, guarde sus esmeraldas en su neceser, no vaya a ser que las pierda.
-Mire catire – me dijo-, mis esmeraldas donde más seguras estan es en mi cinturon de seguridad je je je.
Llegando al aeropuerto de Castrup (Copenhague) le cachean y encuentran las esmeraldas. Los del control de aduanas las quieren requisar, lo piensan mejor y le dicen que tiene que pagar un impuesto por meter sus esmeraldas a territorio danés.
El impuesto son 2.000 dólares, que después de mucho negociar, decide pagar, hecho el pago, solicita el comprobante de aduana, algo correcto tratándose de impuestos al fisco. Los aduaneros, se molestan y le insultan. Finalmente le amenazan con devolverle en un otro vuelo a París.
Pobre amigo, tuvo que pagar 2000 dólares sin comprobante, tragerse los sapos y ser inpunemente atracado por dos aduaneros daneses..
Yo juré nunca más pasar por Castrup.

EL PASAPORTE

Hace décadas atrás, cuando aun vivia con el pasaporte de la Convención de Ginebra, pensé tramitar un pasaporte sueco y se me ocurrió comentar con la encargada del proyecto en el que por entonces trabajaba.
Esta mujer de nombre Kristina Johansson, me reconvino de la siguiente manera :
-Ahora que vas a tener pasaporte sueco, tienes que ser honesto, pagar tus impuestos, no trabajar al negro y cumplir con tus obligaciones de buen ciudadano.
Al escuchar los requisitos que esta Kristina Johansson me pedía y que yo suponía que siempre los tuve, le respondí :
-Mira si me vás a pedir tantos aciertos para tu pasaporte, mejor no pido nada y me quedo con el que tengo, que es de Ginebra y no me jode tanto, valé ?.

Ella se disculpó. Andando el tiempo la comuna de Gotemburgo descubrió que esta y su compinche en el proyecto, uno que le decian Trond y era noruego, vendian toneladas de ropa reciclada a los paises del este (Rumania, Hungria, Ucrania etc) y no pagaban impuestos, usufructuando la liberación de impuestos del proyecto y que solo era válido para Suecia.

Les quitaron los recolectores y cerraron el proyecto. Ambos se salvaron de ir a la carcel. Yo quedé con la certeza de saber que el baremo de medir la honestidad por parte de los nórdicos es una variable peligrosa, dependiendo de quién y como.

C O N F E S I Ó N D

Lisboa .-
Noche Vieja del 2014 al 2015 ( coño ya van seis meses ).

Pasé la velada en el hotel Holiday Inn Express Alfraguide de Rua da Qintao do Paizinho – Lisboa.

Animaba la víspera un grupo de alegres rumberos norteamericanos que llevaban la marcha desde horas tempranas.
Hicimos “migas” a partir de la cena de Nochevieja, un contundente ragú de ternera con guarnición de verduras de los bosques lusitanos, impecable !.
A los asentativos hicimos las presentaciones, joder !, éramos americanos del sur y el norte por tierras europeas.

En el acto me vino la certeza de que de alguna manera esos “yankis” tan amigables se parecían al maestro Hemingway : sus estaturas robustas de grandulones pletóricos de vitalidad, sus gorras de beisbol, sus risas francas y contagiosas y sus barbas blancas, hizo que me asalte como siempre la impertinencia del pasado :

París era una fiesta. Por quién doblan las campanas. Adios a las armas.

Se los dije al calor de los ginebras, los bourbones, los caldos añejos y los recuerdos confidenciales de bebedores solventes, con los ritmos y los acordes del cuarteto de jam-session que nos despachaba el jazz de la discorola :
-Vosotros, todos los norteamericanos, tenéis un parecido enigmático a Hemingway, aunque no seáis de Ketchum.
Se miraron, parece que se reconocieron, lo comentaron con sorpresa, nadie les había hablado de ese parecido atávico con el genio suicida de la escopeta de caza de Ohio.

Joder ! . . . les gustó, lo celebraron con brindis y pasamos el fiestón con féminas incluidas de un Año Nuevo de antología. Como debía ser : cojonudo !.

El amanecer lisboeta nos propició la despedida hacia los caminos : Caminante se hace camino al andar.

“ Tengo una pena y un querer.
“ La pena quiere que viva.
“ El querer quiere que muera.
Antonio Machado

Lectores de Apatridia, hasta otras confesiones desde la JANELA – la ventana -.

Porto – Goia Junio 2015

RICARDO RAUL CAUTHIN ARAMAYO-FLOREZ

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