DIARIO

D             I             A             R             I             O

 

CRÓNICAS   DE   PUDAHUEL   I          NOV.  1973  –  NOV.  2013

 

UN  DIA   EN  EL  ESTADIUM  DE  FÚTBOL

 

PROEMIO.- Con este  DIARIO condensado en ”24 horas”, que no fueron tales, sino: días, semanas, meses –septiembre, octubre, noviembre de 1973-.

 

Lo que pretendo es, rememorar mediante la ficción del tiempo pasado ”24 horas”: La realidad  histórica, las vivencias crudas y angustiosas de los dias de cautiverio, en el estadium de fútbol de Santiago de Chile, en la primavera suramericana de 1973.

 

Elaboré este DIARIO, con las notas bosquejadas en papel ”confort” (papel higiénico), que saqué del estadium, escondidas entre mis calcetines y mis calzados, en el último cacheo en el aeropuerto de Pudahuel, antes de la partida. (la dictadura le cambió el nombre al aeropuerto).

 

Lo hice con la intención reivindicativa de legar esa triste experiencia pasada, unida al presentimiento hasta cierto punto razonable, de que el miedo neutralizara mi memoria o, una vez libre, me impugnara el síndrome del olvido, como suele suceder con otras víctimas que pasaron por idénticas vivencias.

 

Ya una vez en Europa, participé en unas jornadas de la Associació per a la Recuperació de la Memoria Histórica de Catalunya –ARMHC-. Auspiciadas por la Facultad de Antropología de la Universidad Autónoma de Barcelona y CNT – FAI, evento en el cual dí lectura del texto. Luego, los catalanes, me regalaron la idea de publicar este DIARIO en un Relato Real en el semanario español Raices, con la presentación del president de ARMHC.

 

Hecho que se hizo realidad el 11-09-81 y, llegó a conocimiento de la historiadora chilena Pascale Bonnefoy Miralles, con quien me entrevisté en un lugar de Europa, para ampliar detalles del mismo.

 

Despues de 40 años de aquellos sucesos, vuelvo a publicar el DIARIO en mi blog Apatridia, con el añadido del proemio y el colofón. Lo hago para salir al paso de tanto: ”afanoso o voluntarioso” que circula por Europa contando ”historias truculentas”, que escuchó o se inventó sobre un supuesto heroismo que nunca vivió en la realidad, o para justificar su ”exilio económico”.

 

Pero tambien, para reivindicar la Memoria Histórica de los que quedaron en el camino muertos,  desaparecidos o sobrevivientes, en la larga lucha por la libertad y la democracia.

 

De modo que.  Adelante pues !

 

DIARIO DE UN DÍA EN EL ESTADIUM DE FÚTBOL  –   09/73

 

Hrs. 18:00 p.m.- Es una tibia tarde primaveral de fines de septiembre de 1973, hace exactamente 12 días que se produjo el golpe de estado y, 10 que dijeron se enterró clandestinamente al presidente martir de Chile, Salvador Allende Gossens.

De pronto las calles de Santiago quedan desiertas – empezó el toque de queda-. La gente desaparece como por arte de mágia, ni los perros ladran, es como si de pronto hubiera explotado una bomba de hidrógeno, matando a todo ser viviente y solo resistieran los edificios desolados en el silencio.

 

La apariencia dura momentos interminables, donde solo se escucha el latir de los corazones y, el desamparo se vuelve tan denso, que pareciera poder tocarse con los dedos de las manos.

 

Hrs. 19:00 p.m.- !Intempestivamente!. Irrumpen los motores de los vehículos militares los jeeps y las tanquetas y, detrás  los autobuses requisados por el ejercito, para trasladar a los detenidos al estadium de fútbol. En el fragor de la ventolera, aparece un caballo fugado del club hípico, desbocado y enloquecido por el fragor de los motores, galopa furioso por la avenida España, al llegar a la Alameda es abatido por el certero disparo de un sargento de carabineros.

 

Hrs. 20:00 p.m.- El silencio es absoluto en la Residencia Estudiantil de la confluencia de las calles Echaurren y Grajales con la esquina de la plazuela Manuel Rodriguez. Las cortinas estan bajadas y detras se adivinan muchos pares de ojos queriendo penetrar el tétrico silencio de la noche santiaguina.

 

Hrs. 21:00 p.m.- La dueña y patrona de la Residencia, Dña Raquel del Canto Sepúlveda –Sra. Raquita-, nos anuncia que la cena esta servida. Todos bajamos en tropel al comedor, tenemos hambre y queremos comunicar nuestros temores más íntimos, nuestros miedos profundos. Los comensales son varios: cochalas, brasileños, paraguayos, argentinos, mejicanos, la colombiana Chabelita, un aleman y chilenos, amen de varias mujeres, otros se fueron a dormir fuera.

 

Por esa rara premonición del destino y, sin siquiera intuirlo, estamos sirviendonos: la última cena, en efecto esta será la última comida en libertad y tambien la última en la pensión.

Por lo mismo conviene recordar el menú: de primer plato nos sirven una suculenta cazuela de ave, segundo: merluza frita con puré de papas y ensalada de apio con bastante limón, de postre una tajada de melón y nescafé descafeinado, todo regado con un par de copas de vino blanco Santa Teresa. Será nuestra cena del recuerdo, la cena socrática de antes de la tragedia!.

 

Hrs. 22:30 p.m.- Cuando estamos a punto de conciliar el sueño, sentimos que varios vehículos motorizados paran en la esquina de la pensión. De pronto, empiezan a golpear la puerta con fuerza y, esta al no ser abierta, es hechada al suelo a culatazos.

Es entonces cuando irrumpen en la pensión los uniformados dando órdenes y gritos de guerra, son muchos y estan fuera de si, mandan a todo el mundo que se pongan frente a la pared con las manos alzadas y los pies bien separados.

Nosotros, apenas tenemos tiempo de vestirnos y salir de nuestras piezas para cumplir la orden. Ellos estan armados, exitados y fuera de todo control racional, se supone que pueden disparar en cualquier momento.

 

Hrs. 23.00 p.m.-  Después de ser cacheados y, revisada la pensión, ordenan a las mujeres que vuelvan a sus habitaciones, del mismo modo a la dueña la Sra. Raquel, la cocinera y la mucama, la Srta. Nena. El resto somos subidos en los buses de Mobiliaria Santiago con una violencia salvaje con dirección a la Comisaria de Carabineros cerca a la avenida España.

 

Hrs. 01:00 a.m.- Somos duramente interrogados –torturados- por primera vez, en la sesión que llaman en su argot ”de ablandamiento”, para luego confrontar nuestras declaraciones sentados en una especie de taburete, enfocados con una lámpara de luz muy potente directamente a los ojos y, un fusil ametralladora empotrada apuntando  directamente a la frente.

 

Hrs. 02:00 a.m.- Siempre en fila, somos sacados de la Comisaría y obligados a tumbarnos en el piso de los buses, para ser transportados rumbo al estadium de fútbol, en el trayecto los carabineros no dejan de golpearnos con la culata de sus fusiles, uno en especial se lleva la peor parte, a los verdugos, no les gusta su nombre: Luciano Cruz Aguayo.

 

Hrs. 03:00 a.m.- En condiciones lamentables, somos  internados en las dependencias del estadium de fútbol, vuelven a cachearnos y, nos abligan a ponernos de rodillas para cortarnos los cabellos largos, al ”ras tipo militar”, luego pasamos por el “jaripeo”, el callejón oscuro: más patadas, más castigo, más ablandamiento,  inmediatamente nos registran de un modo parecido al censo antropométrico, como hacian los nazis alemanes.

Luego nos conducen a un nuevo interrogatorio, se escuchan los gritos de dolor de otros torturados, quienes posiblemente vayan a parar frente al pelotón de fusilamiento.

 

Hrs. 04:00 a.m.- Entramos individualmente a una nueva sesión de interrogatorio, las preguntas son las mismas: la militancia en el MIR, reconocer los nombres de otros que nos leen en una lista, el motivo de nuestros estudios en la universidad, contactos con otros partidos de la UP. Siempre a golpes, en algunos casos husan la ”picana eléctrica”, bajo la lengua, en los párpados, en los testículos, es increible, tal pareciera que nuestros gritos de dolor les enervaran hasta el éxtasis, no se cansan hasta que se dan cuenta que ya no pueden sacarnos más, por el momento.

 

Hrs. 05:30 a.m.- Somos llevados al hall del estadium, nos postramos en posición fetal sobre el duro suelo de cemento y, bajo una luz enceguesedora a esperar que pasen las horas, mientras nos lamentamos de nuestras heridas.

 

Hrs. 07:30 a.m.- Nos despiertan violentamente de nuestro precario sueño, para salir a sentarnos en las graderias del estadium. Al ver la cantidad de detenidos, recien nos damos cuenta de la magnitud de nuestra tragedia y, de cuantos somos, más de cinco mil.

 

Hrs. 08:30 a.m.- Por fin hay un tiempo para meditar y pensar: nos resulta increible como en tan corto tiempo, horas, dias, desde el 18 anterior, esten ocurriendonos tantas cosas. Como una secuencia de una pelicula de horror, de esas de la II guerra mundial que solo veiamos en los cines.

Es dificil himaginar, que tan solo dos semanas atrás, cantábamos en los paseos de la Alameda o, caminábamos contentos por calle Huérfanos, o compartiamos las convivencias solidarias con los compañeros de la facultad en las peñas del parque O´ Higgins (ex Causinho), con las inseparables hermanas Altamirano. Satisfechos de ser los testigos de un proceso democrático inédito en los anales de la historia de America Latina, orgullo nuestro y de todo el continente. Una isla de libertades en medio de dictaduras en todo el cono sur americano.

 

 

Hoy, todo ese glorioso pasado, queda reducido a una brutal represión tambien inédita por su violencia y barbarismo. Estamos tristes, compungidos, deprimidos al borde  de las lágrimas, sentados en las gélidas graderias del estadium, como si esperaramos con infinita paciencia un partido trascendental de fútbol, de esos que hicieron famosos en otros tiempos a equipos tan carismáticos como el Colo Colo y, su astro indiscutible Carlitos –lolo chino- Cazelli, hoy tambien en desgracia, por su pertenencia a Izquierda Cristiana IC.

Hasta ese momento no comemos nada, solo podemos beber agua de los grifos.

 

Hrs. 10:00 a.m.- Llaman a la región norte del estadium a todos los detenidos extranjeros con el objetivo de entrevistarce con personeros de Migraciones de las Naciones Unidas para Europa. Hacen uso de la palabra los delegados y otros, entre ellos un anciano con acento caribeño: dice llamarce Jesus Talabera y ser de nacionalidad cubana, cuenta que le dan tortura todas las noches preguntandole por las armas y, él esta agobiado de repetirles que: las armas las tiene Fidel. Toman sus datos y será uno de los primeros en abandonar el estadium a la embajada de Suiza.

 

Hrs. 12:30 a.m.- Toma la palabra una mujer con acento francés, se identifica como la monja canadiense Pascale de la orden de las Carmelitas. Relata lo que el resto de las demas no dicen por pudor o verguenza, que en los interrogatorios son violadas por sus verdugos y, por lo tanto pide sean evacuadas todas a embajadas amigas. (toman nota).

 

Hrs. 13:30 a.m.- Nos devuelven a los lugares de detención, nos sirben el primer alimento del día, que tambien será el último, consiste en un cocido de poroto frio.

 

Hrs. 14:30 a.m.- Por los altavoces llaman una lista, son reunidos en el centro del campo de fútbol y enviados al velódromo para un nuevo interrogatorio. Más después nos enterariamos que ahí estaban los ”especialistas en tortura” incluso policias llegados del Brasil. Ser llamado al velódromo sería el terror que nadie deseaba.

 

Hrs. 15:00 a.m.- En una de las visitas a los lavabos, encontramos a un compañero terriblemente torturado, casi sin conocimiento, lo reconocemos, es Raul Aburto jefe político de la toma socialista de Pionono, le ayudamos a lavarce y avisamos a la Cruz Roja, su caida se debió a una vil delación de una mujer sin escrúpulos alojada en la toma.

 

Hrs. 16:00 a.m.- Nuevamente nos llaman a los bajos del hall del estadium, esta vez se trata de entrevistarnos con el Embajador del Reino de Suecia, el Sr. Harlad Edelstam, se muestra como un hombre muy afectado por nuestra situación y, nos habla de la posibilidad de sacarnos de ese infierno rumbo a su país nórdico. Nos dice que a los primeros que ayudará es a aquellos cuyos paises apoyan a la dictadura y corren peligro de muerte. Realmente un hombre valiente, sera reconocido con posterioridad.

 

Hrs. 17:30 a.m.- Los interrogados del “velódromo” vuelven al estadium, es una himagen dantesca, dificil de olvidar, entran en grupos, ayudandose unos con otros o llevando en vilo a los más golpeados, todos arrastran los pies, estan en condiciones lamentables.

Se hace un silencio denso en todo el estadium, nadie se atreve a comentar, solo es mirar el dolor de los que entran y, quizá la pregunta íntima: cuando me tocará a mi ?.

 

Hrs. 19:00 a.m.- Nos llaman a levantarnos de las graderias para concentrarnos en los camerinos y ahí pasar la noche, otros lo haran al aire libre sentados afuera.

Nos apoyamos mutuamente, la noche será larga, con las luzes encandilandonos los ojos y los milicos rastrillando sus armas, para que sepamos que estan ahí, tambien se oiran gritos de gente corriendo, aullando de dolor, subiendo y bajando las gradas, el grito que más se repite es: lunchaco….lunchaco….lunchaco…..mierda !!!. Y suenan los disparos.

 

Hrs. 21:30 a.m.- En la agonía de esa especie de estar en capilla, con los ánimos tensos y por los suelos. Por fin!, caemos en cuenta que hemos pasado las primeras ”vienticuatro” horas (dias, semanas, meses) en cautiverio en las mazmorras más denigrantes de la dictadura más denigrante de la guerra fria. Sabemos que es el primer día, pero tambien que es uno más y, uno menos en ese campo de concentración.

 

 Nuestra esperanza esta puesta en: la justicia de nuestros ideales, en nuestra honestidad política, nuestro compromiso con la libertad al margen de militancias y otras vainas (los jefes no han caido, ya estan en las embajadas) y sobre todo, en la coartada perfecta que tenemos y, la vamos repitiendo mentalmente en todo momento, para no contradecirnos en los interrogatorios posteriores, que serán varios.

 

Carajo!!!. Porque ?. . . . . . . Que siempre hemos hecho ?.

 

Despues de esta experiencia tan dolorosa en nuestras vidas, ya nada será igual en todos los momentos de nuestra existencia, siempre habrá : un antes y un después.

 

Aeropuerto de Pudauhel – Santiago de Chile – Noviembre de 1973.

 

COLOFÓN.-

 

Llegado fue el momento de partir al incierto destino del exilio por esos mundos de Dios.

Tenemos y debemos hacer el ajuste de cuentas de algunos hechos puntuales que merecen ser narrados, para el posterior indulto de la historia.

 

Antes de salir del estadium, fuimos convocados a una entrevista confidencial con el profesor René Higueras del Barco, en su calidad de responsable de el comité de emergencia, ese que se organizó con absoluta discreción para tramitar eventualidades.

El profesor Higueras, un hombre probado en la resistencia libertaria, con décadas de lucha en su haber, de una consistencia de fino acero, paradigma del guerrero-político sin conseciones a la autocompación.

 

Nos dió una breve despedida y la siguiente reconvención:

“ Al dejar esta carcel –dijo-, no muestren la mínima señal de alegria. Muestrense serios, despectivos, lo que estan devolviendoles no es una concesión. Es el derecho de ser libres”.

 

Luego, nos abrazamos. El profesor Higueras, con quien compartimos las direcciones magisterio-estudiantiles respectivamente. La trinchera antifacista en Laica Cota. El campo de concentración de Alto Madidi.

Concluimos con el último acto de la tragedia chilena: La despedida del maestro y el alumno en las puertas del infierno para no vernos más.

 

René Higueras del Barco, meritorio hijo de Charcas La Culta, la rebelde, la republicana. Profesor valiente contra las dictaduras. Duro contra el revisionismo ”bresneviano”, fue un insurgente de toda la vida. Nos legó su ejemplo.

 

Salimos del estadium a abordar los buses con la bandera de las Naciones Unidas, en su interior nos esperaban funcionarios de organismos internacionales, garantes de nuestra salida de Chile con vida.

Se les notaba nerviosos y con el miedo a flor de piel (igual que nosotros), nos hicieron tomar asiento y, no permitieron subir a un solo milico, menos a carabineros. Quizás estaban acojonados por la situación tensa; pero tenían muy claro el rol que desempeñaban y como tenían que hacerlo.

 

Luego nos dijeron: -Señores, estamos viajando al aeropuerto, van a salir a Europa. Por favor no hagan ningun acto de protesta. No intenten bajarse o capturar el bus. Estamos llevandoles a la libertad. Colaboren!-.

 

El aeropuerto estaba tomado por el ejercito, era una muestra de poderio y prepotencia.

Los pasajeros regulares que esperaban otros vuelos, no daban crédito a tanta parafernalia. Bajando de los buses hombres atormentados, custodiados por ciudadanos europeos hacia las terminales del aeropuerto.

 

El funcionario de aduanas, hizo una revisión prolija del equipaje. En la valija mia, esa que recogió la Cruz Roja de la Residencia de Estudiantes, encontró en un bolsillo falso, cocido al fondo, mi CREDENCIAL de Secretario General de la Confederación de Estudiantes.

Despues de examinarla con una meticulosidad de sabueso, tuvo un instante de duda.

 

Yo empecé a sudar frio y, posiblemente me puse pálido como la cera.

Há! –dijo el hombre-. Ud. no es tan angelito po.Vino ha hacer una revolución, cierto ?-. Y, me miro de forma inquisitorial.

 

Despues de unos instantes eternos de silencio, oí mi voz quebrada por el instinto de mi supervivencia:

-No señor, yo vine a estudiar en la Universidad y, ahora me voy con la protección de la Convención de Ginebra y Naciones Unidas, que me esperan ahí mismo-.

Y señalé a los gringos que miraban atentos: con ojo al tigre.

 

El hombre pensó, se sintió mirado, y no sé que pasó por su mente.                                        – En otra-dijo-, no vengai ha hacer revoluciones en Santiago, cachaí ?-.

 

Devolviendo el documento a su sitio, cerró la maleta con determinación. La Bendita  CREDENCIAL,  me sirvió para recibir solidaridad estudiantil y, tambien para almorzar en algunos comedores universitarios de la vieja Europa.

 

Cogí la valija, dije:. . . . . -Gracias !-, y salí como alma que lleva el diablo hacia la sala de espera con el temor impreciso de escuchar su orden que me pedía: volver para atrás !.

 

 Ese mismo temor que vuelve a mi cuerpo en medio del sueño y, se resiste a desaparecer a tantos años después, como si me pidiera volver al mismo lugar de Pudahuel, para exorcisar el mal recuerdo. Volver a recoger los pasos perdidos. A llamar al ánima extraviada.

 

La Resaca.-

 

Esperando el mismo vuelo de SAS con destino a Skandinavia, habían otros pasajeros alegres, satisfechos, con toda la apariencia de turistas o migrantes, sus valijas gruesas e innumerables.

Vertían opiniones de entendidos sobre: el proceso chileno, los fallos que ellos habían detectado, las contribuciones que habían hecho y, la persecución que habían capeado.

 

Reian a carcajadas, estaban felices, se habían ganado “Las Europas”. Eran los que habían fugado a las embajadas o al refugio de Padre Hurtado. Habían vivido a expensas de sus partidos y habían logrado becas para sus hijos. Joder! Solucionaron sus vidas.

Eran esos que defenderían el “proceso” hasta sus últimas concecuencias. Se fajarían hasta el último tiro. Los valientes de la resaca.

 

De esa alegre ”troupe” de rumberos viajeros, salió una mujerona prepotente de rasgos andinos, luego supimos que era conocida como: militante revisionista y, sin haber motivo nos brincó con una provocación en su horrible dicción altiplánica: -Uds.  –vomitó- no pueden hacer ninguna declaración; porque tenemos compañeros en el estadium-.

Joder ! con la barragana, por poco no le escupimos, alguno de más atrás le mentó a la madre que la parió.

La militante de aluvión, quedó plantada, dio media vuelta y volvio a su montón, escaldada.

 

La travesía del charco.-

 

El avión de SAS hizo una escala técnica en Montevideo, que duró una cinco o seis horas, con un calor en la cabina de 35 grados. Todo el pasaje pudo bajar a estirar las piernas.

Nosotros, los salidos del infierno, no tuvimos ese privilegio, por eso, por salir de donde salíamos, aguantamos todo el tiempo de repostaje de la nave, que tuvo que ser doble; porque la escala posterior en Rio de Janeiro fue cancelada por la dictadura brasileña, tal parecía que el avión estaba maldito.

De modo que hicimos la travesía atlántica sobre el gran charco directamente hasta Monrovia, la capital de Liberia.

 

La Comisión.-

 

De ahi volamos a Copenhague para enfilar finalmente rumbo a Stockholm.

Nuevamente se movilizó la resaca, el oportunismo en acción, olfateó la presencia de la prensa nórdica esperando ese vuelo procedente de Santiago de Chile.

El primero que transportaba: Prisioneros de Guerra del estadium de fútbol. Aquellos que salieron gracias a las gestiones personales del embajador sueco el Sr. Edelstam.

 

Naturalmente, ellos querían dar la primicia, ser lo héroes. Solo que había un detalle, esos: la resaca, nunca habían estado presos. Y, alguien se los recordó con maneras enérgicas. Enhorabuena, ya estaba siendo tiempo de poner las cosas en su sitio.

 

Se formó una comisión con quienes SI teníamos que ver con las penurias del campo de fútbol. Se hizo declaraciones austeras y sensatas: Había cierto alivio por haber salvado la vida; pero nada más. Llegábamos de una derrota, las más dolorosa de América Latina.

 

 

Los ”bocones” trataron de reventar las declaraciones del músico cubano Pablito Herrera, a quien le cogió el golpe en Antofagasta dando conciertos de jazz en teatros populares, nuevamente fueron aventados, el cubano hablaba inglés y ellos no.

 

El arribo a Estockholm fue como nos imaginamos, Nov.-73 en el invierno sueco, estuvo la prensa, había espectativa en la opinión pública, las traductoras, algunos militantes de izquierda suecos, el Chile Kommitte, banderas chilenas, banderas rojas.

 

Cantaban o declamaban:

-Bienvenidos compañeros-

-El pueblo unido jamás será vencido-.

 

De ahi al hotel, los ánimos estaban por los suelos, los tiempo más duros aun no habían llegado. En las sombras de los cuarteles del cono sur, se preparaba la Operación Cóndor.

 

Empezaba otra historia, la historia del exilio.                                                                                Y, esa, es otra historia!.

 

DIGRESIÓN   FINAL.-

 

Después de cuarenta años -40- de la tragedia del estadium de fútbol en Santiago de Chile. Las víctimas esperan eso: Una Explicación, de el ”porque ?”.

 

Sin embargo, es de ley indicar que la democracia chilena, no solo es la más expeditiva, sino, se perfila como el proyecto político mejor articulado en el hemisferio sur, sobre el rescate de la Memoria Histórica de los tiempos de la dictadura.

 

Quizás no avanza con la celeridad que se deceara, pero es innegable su aporte institucional positivo, en relación a otros paises que padecieron los mismos traumas y, hoy sus populismos imponen: la amnesia, el olvido y la revición de su historia.

Cuando los espectros del pasado salen de sus catacumbas a pedir carta de ciudadanía: el neo-fascismo, la intolerancia, el racismo, el pogromo etc.  Debemos insistir en el rescate de la memoria, por el bien de la humanidad.

 

Continuaremos con: Crónicas de Pudahuel

Con saludos: RICARDO  RAUL  CAUTHIN  ARAMAYO-FLOREZ

 

Europa  –  Noviembre  –  2013

 

TESTIMONIO  GRÁFICO        ARCHIVO-HEMEROTECA  APATRIDIA

 

 

 

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